sábado, agosto 30, 2008

La clave de los ductos en el Cáucaso meridional






















Enero de 2006: un centinela ruso guarda un tramo del oleoducto Mozdok-Tbilisi, en su recorrido por Osetia del Norte. La explosión tuvo causas naturales. Rusos y georgianos poseen una sólida experiencia en la cogestión de los ductos regionales que, forzosamente se verá afectada durante estos meses y que repercutirá en los suministros en dirección a Europa




Tras haber repasado algunas de las opiniones y aseveraciones más comunes, es momento de ir planteando las claves reales del conflicto georgiano. Una de ellas ya la planteó el autor de este blog el pasado 14 de agosto, en un artículo publicado en "El País" y reproducido también aquí: la cuestión de los oleoductos y gasoductos. La avalancha de acusaciones, amenazas, desgarros y cortinas de humo, mantienen al margen esta cuestión, que precisamente está en el centro de lo sucedido. Pero también nos impiden saber sobre los cuidadosos cálculos y los pasos a seguir, a partir de ahora.

Tratándose de medios de transporte, los problemas relacionados con los ductos no se circunscriben a un país determinado: abarcan regiones enteras, y el foco real de la crisis puede estar bastante alejado del lugar preciso en el cual se ha manifestado de forma explosiva. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el reciente conflicto ruso-georgiano: en la pieza que sigue a continuación, John Roberts se centra en las consecuencias del conflicto para los ductos georgianos; pero sólo nos deja atisbar que una causa de la breve guerra pudo haber estado, precisamente, al principio y final de esas mismas tuberías.

Esto no quiere decir que no existan otras explicaciones coincidentes en el origen de la crisis oque tengan que ver con ella a simple vista, lo que ya ha sido reiteradamente reseñado por los analistas habituales en los últimos días. O que la deriva de la misma pueda llevar hacia otros problemas estructurales. Sólo se sugiere aquí que el lector no pierda de vista la verdadera batalla por la energía del siglo XXI, que se libra en la región, y que posee frentes muy diversos y que van desde el mercado de petróleo de Teherán al escudo antimisiles en Polonia.


Por el momento, sugiero tomen nota de lo siguiente: un servicio de la primera empresa de radio y televisión del Reino Unido no tiene ambages en explicarnos, sin misterios, que Georgia ha quedado fuera de juego en el negocio de las rutas petroleras y gasísticas desde el Caspio. Y resulta que la British Petroleum (BP) es una de las empresas más implicadas en tales negocios por la zona.

Dado que debe buscarse otro camino para desviar el BTC y ETC en el futuro, ¿por dónde podría discurrir? Respuesta: una posibilidad es Armenia. Hasta hace poco, ese país, satélite de Rusia, era un problema. Ahora puede ser la solución; y convertido en paso clave de los ductos, puede devenir pieza clave de la nueva era de acuerdos entre Rusia, determinados países y compañías occidentales, y Turquía.


BBC Mundo.com

Miércoles, 13 de agosto de 2008 - 15:31 GMT


Ductos georgianos: futuro negro

John Roberts
Especialista en temas de seguridad energética

El conflicto de Georgia impone un reto mayor para los gobiernos y las compañías que intentan encontrar nuevas maneras de transportar el petróleo y el gas del Mar Caspio, a través del Cáucaso del Sur, hasta los mercados europeos.

Hay varias tuberías importantes que pasan a través de Georgia, algunas de ellas a tan sólo kilómetros de posiciones ocupadas por las fuerzas rusas antes que Moscú declarara el alto el fuego el pasado 12 de agosto.

Actualmente, estos ductos no parecen estar bajo amenaza por el reciente conflicto (aunque los tres han sido temporalmente cerrados, uno por las razones de seguridad y los otros dos como medida de precaución).

Lo que sí está en juego son los planes para nuevas tuberías y los proyectos para la expansión de las ya existentes.

El cuarto corredor

Las dudas más grandes se refieren al futuro del transporte de gas.

Actualmente, el gaseoducto existente de Bakú-Tiflis-Erzurum (BTE) lleva 6 mil millones metros cúbicos de gas al año a Turquía, parte es luego transportado a Grecia.

Cuando la producción en Azerbaiyán crezca, la línea debe alcanzar su capacidad completa de 20 mil millones metros cúbicos de gas al año en el 2014.

La Unión Europea también está promoviendo otras propuestas para el desarrollo de tuberías paralelas que puedan llevar hasta 30 mil millones metros cúbicos de gas al año del gas de Turkmenistan, y quizás de Kazajstán.

La UE llama la ruta a través de Azerbaijan y de Georgia su "Cuarto Corredor", el cual incluye proyectos como el gasoducto "Nabucco" que llevaría el gas hasta Austria, saliendo desde donde termina el BTE en Turquía.

¿Quién gana?

Estos proyectos benefician a los productores caspios y a los consumidores europeos porque evitan el paso por Rusia.

Los productores ganan acceso directo a los consumidores finales, mientras que Rusia compra actualmente gas de Asia central a un precio, y después lo vende a Europa a precios mucho más altos y la diferencia supera con creces el mero costo del transporte.

También beneficia a los consumidores porque nuevas líneas traen nuevos competidores en el mercado europeo, que en este momento es abastecido en un 50% por Rusia.

Cada vez mayor presión

La demostración del poderío ruso -que oficialmente estaba protegiendo a los rusos que residen en el territorio separatista en Georgia de Osetia del Sur- es un recordatorio para los productores caspios, particularmente Kazajstán, donde cerca de 30% de la población es de origen ruso.

Se puede prever ahora que la presión rusa sobre los productores caspios para utilizar las rutas rusas para sus exportaciones aumentará.

Al mismo tiempo, las compañías occidentales que intenten conseguir los fondos necesarios para proyectos importantes en el Cáucaso del Sur enfrentarán más obstáculos.

Aunque seguramente el impacto sobre las rutas existentes será más limitado.

Por ahora, parece que no hay una seria amenaza a los oleoductos que pasan por Georgia, pero el golpe a la reputación del país como lugar seguro para alojar infraestructura costosa y extensiva es potencialmente muy fuerte.

Daños y perjuicios

En conclusión, todo el sistema de ductos para gas y petróleo que ya funcionaban antes del conflicto entre Rusia y Georgia deberían reanudar sus operaciones en unos días, siempre y cuando no se rompa el alto al fuego.

El tráfico ferroviario, sin embargo, puede tardar más para recuperarse, dependiendo del daño que sufrió la infraestructura.

Pero la verdadera perjudicada fue la reputación de Georgia.

Estos últimos días han demostrado que los llamados "conflictos congelados", no son más que volcanes cubiertos de nieve.

Proteger las inversiones que ya se hicieron en este país es una cosa, pero poner más dinero para construir nuevas tuberías es otra cuestión completamente distinta.

John Roberts es el autor del libro Políticas de Ductos: la seguridad energética global en el Caspio


LOS DUCTOS DE GEORGIA

-Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), con una capacidad de 1.0 millones de barriles al día. Esta línea lleva el crudo de Azerbaiján hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan en Turquía

-Baku-Supsa, con una capacidad de 150 mil barriles al día, lleva el petróleo del Mar Negro, al puerto georgiano de Supsa

-Bakú-Tiflis-Erzurum (BTE), gasoducto que lleva 6 mil millones metros cúbicos de gas al año a Turquía desde Azerbaiján

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miércoles, noviembre 21, 2007

NOTA: Negocios frescos entre viejos adversarios
















¿Amigos para siempre? El primer ministro griego Costas Karamanlis estrecha la mano de su homólogo turco Reyep Tayyip Erdogan durante las ceremonias de inauguración del ambicioso gasoducto. La prensa española, en general, pasó de puntillas sobre el evento

Siguen, más abajo, dos breves notas de actualidad aparecidas en diversos periódicos y que no deberían pasar desapercibidas, en un momento en el cual todavía prevalece el análisis parcelado de las cuestiones geopolíticas, algo que hace varios años el autor de este blog bautizó como: "Visión de los cinco centímetros" en un artículo publicao entonces por "El País". En ese contexto, la inauguración del gasoducto greco-turco debería hacer reflexionar a los que se empeñan en presentar la cuestión chipriota como un obstáculo totalmente insuperable en el proceso de negociaciones para el acceso de Turquía a la UE. Ya no es extraño oir que, caso de que estas complejas negociaciones fallaran por culpa de los grecochipriotas, ello debería ser visto como una catástrofe difícilmente superable por la UE. Pero no sería menos extraño que Atenas montara en cólera si la actitud de los hermanos grecochipriotas le complicaran tales suculentos negocios con el viejo vecino al que no hace tanto se calificaba de enemigo histórico de Grecia.



Turquía/Grecia.- Erdogan y Karamanlis inauguran hoy el primer gasoducto entre Turquía y Grecia

ESTAMBUL (TURQUIA), 18 Nov. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

Los primeros ministros de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y Grecia, Costas Karamanlis, inaugurarán hoy el primer gasoducto entre ambos países, en un acto cargado de simbolismo ya que se celebrará en un puente sobre el río Evros, frontera natural entre Grecia y Turquía.

El gasoducto, de 285 kilómetros de longitud --de los cuales 200 pasan por Turquía--, comenzó a construirse hace dos años y en un futuro próximo, en torno a 2010, se extenderá hasta Italia. Se culminará así un ambicioso anillo energético conocido con el nombre de SEGR (South European Gas Ring).

El gasoducto suministrará unos 11.500 millones de metros cúbicos anuales, procedentes de las reservas de la zona de Asia central y los países de la región del mar del Caspio, sobre todo Azerbaiyán. Unos 8.000 millones irán a parar al mercado transalpino y el resto al helénico. Con el gasoducto entre Turquía y Grecia, y después Italia, los mercados europeos ya no dependerán tanto del gas y el petróleo rusos, según han valorado los analistas.

Asimismo, la obra de ingeniería representa un nuevo acercamiento entre Ankara y Atenas. Las relaciones entre Turquía y Grecia, dos países miembros de la OTAN, han sido cuando menos tirantes durante las últimas décadas por sus disputas territoriales en el Mar Egeo y el problema de la división de la isla de Chipre.

No obstante, los fuertes terremotos que sufrieron sus territorios en 1999 contribuyeron a un acercamiento sin precedentes entre turcos y griegos. Desde entonces, los contactos y las visitas de alto nivel se han producido periódicamente. A la inauguración del gasoducto asistirá también el presidente azerí, Ilham Aliyev.



Tendido de un gasoducto ruso desde el Caspio. La iniciativa greco-turca busca ser una alternativa europea a la red rusa. Por desgracia, los problemas derivados del conflicto turco-chipriota podrían terminar afectándola de una u otra forma



Erdogan y Caramanlis inauguran con pompa un gasoducto grecoturco


AFP - domingo, 18 de noviembre, 17.31

EVROS, Frontera grecoturca (AFP) - Los jefes de gobierno griego, Costas Caramanlis, y turco, Recep Tayyip Erdogan, inauguraron este domingo el primer gasoducto que une a sus dos países, una obra que demuestra sus buenas relaciones económicas y refuerza su primacía energética.

Ambos primeros ministros se reunieron en la región de Tracia, en un puente encima del río Evros, frontera natural entre ambos vecinos de relaciones a menudo tempestuosas. Caramanlis y Erdogan participaron luego en una ceremonia del lado turco de la frontera, en presencia del presidente azerí, Ilham Aliyev, y del secretario estadounidense de Energía, Samuel Bodman.

Operativo desde el pasado verano, el gasoducto, de una longitud de 296 km, tiene una capacidad de 11,5 mds/m3, y lleva el gas azerí desde el mar Caspio a Grecia. En 2011, el gasoducto debería llegar hasta las costas orientales europeas, lo que lo convertirá en una infraestructura estratégica para una Europa que no quiere depender exclusivamente del gas ruso.

"Turquía se está convirtiendo en una plataforma energética. Eso implica algunas responsabilidades", declaró Recep Tayyip Erdogan. El proyecto "demuestra en la práctica que somos capaces de trabajar armoniosamente para nuestro beneficio mutuo", subrayó por su lado Costas Caramanlis.

"Esta obra marca una etapa suplementaria importante en la asociación económica entre ambos países", explicó a la AFP Svetoslav Danchev, experto del Instituto griego de Investigación Industrial (IOVE).

Si bien en el plano diplomático Atenas y Ankara no han resuelto en absoluto sus diferencias -en particular sobre Chipre y en varios puntos en el mar Egeo-, su intercambio comercial y financiero no cesa de aumentar. "El porcentaje de importaciones turcas en Grecia se duplicó ampliamente entre 2000 y 2006, del 1,18% al 2,62%, y su monto es de 1.300 millones de euros. Al mismo tiempo, Grecia se convirtió en uno de los principales inversores en Turquía", resaltó un diplomático europeo especialista de la economía griega.

En materia energética, sin embargo, Atenas y Ankara no juegan en la misma categoría: Turquía es desde hace tiempo una plataforma clave para el paso de gas y petróleo, mientras que Grecia apenas está empezando a aprovechar su posición estratégica al sur de los Balcanes. "Grecia produce aproximadamente el 80% de la energía que consume, y un 65% proviene del carbón, que libera enormes cantidades de CO2. Para adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales, que no cesan de endurecerse, el gas es menos contaminante", señaló el diplomático europeo.

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lunes, julio 16, 2007

NOTA: El grifo turco

















Noticias de última hora: Ankara firma un acuerdo con Teherán para transportar gas a Europa. La noticia genera varias reflexiones. La primera y más obvia, sobre la marcha de las negociaciones entre Turquía y la UE en los próximos meses. La segunda, sobre la viabilidad o no de una intervención militar turca en el Norte de Irak. En esta segunda cuestión intervinen a su vez dos consideraciones: a) que según uno de los mapas y en la misma web del proyecto Nabucco, éste también podría desarrollar un empalme hacia el Norte de Irak. b) que la posible evacuación de las tropas norteamericanas en Irak (o al menos, una parte sustancial de las mismas) se realizaría por el norte, es decir, a través de Turquía.


Para terminar, obsérvese que el trazado de Nabucco concluye en Austria, país ferozmente contrario al ingreso de Turquía en la UE y tradicional aliado de Croacia.


Se recomiendan también los artículos de Andrés Mourenza sobre esta misma cuestión, publicados en su blog y agrupados en la entrada del 16 de julio, que además incorporán un interesante link hacia un análisis de Lale Sarıibrahimoğlu publicado en "Zaman".
















Terra-España, 15.07.2007





Turquía e Irán firmaron un acuerdo para suministrar gas a Europa, informó hoy el ministro de Energía turco, Hilmi Güler.



'Hemos firmado una carta de intenciones con Irán para transportar gas a Turquía vía Irán, y de aquí a Europa a través de Turquía', explicó Güler, según la agencia Anadolu.

El acuerdo incluye la participación de Turquía en la explotación del campo gasístico iraní South Pars (en el Golfo Pérsico) y el transporte de gas procedente de Turkmenistán a través de suelo iraní para conectar con el gasoducto Nabucco, un proyecto multinacional europeo que pretende reducir la dependencia energética de Rusia.

Los prensa local calificó este acuerdo de 'respuesta' al pacto ruso con Bulgaria para la construcción del oleoducto 'South Stream', que transportará directamente desde Rusia gas suministrado por Kazajistán y Turkmenistán, evitando la competencia de Turquía.

Turquía desea jugar con la Unión Europea su carta de alternativa al gas ruso, tal y como proclamó hoy el ministro Güler, para quien Turquía 'se convertirá en el puente de la energía para Europa'.

Desde el pasado enero, Irán, Turquía y la compañía energética austríaca OMV habían buscado un acuerdo para conseguir suministrar 31.000 millones de metros cúbicos de gas anuales desde Irán y Asia Central al gasoducto Nabucco.

Sin embargo, EEUU se ha opuesto a este plan pues insiste en la necesidad de respetar el embargo energético a Irán a raíz de la crisis sobre el enriquecimiento de uranio por parte de Teherán.

El proyecto Nabucco prevé la construcción de 3.300 kilómetros de tuberías a partir de 2008, que comenzaría a funcionar en 2011 con la aportación a Europa de más de 25.500 metros cúbicos de gas anuales.

En el consorcio del proyecto Nabucco están presentes la compañía austríaca OMV, la húngara Mol, la búlgara Bulgargaz, la rumana Transgaz y la turca Botas.

Terra Actualidad - EFE

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viernes, octubre 13, 2006

El contencioso armenio-turco (3): El papel de Moscú

Humor gráfico: Putin por Ferreres, publicado en "El Periódico", 14 de octubre, 2006

Llamada de Radio Nacional de España, uno de los noticiarios. Ocurrió el domingo pasado, por la mañana: querían un breve comentario sobre el asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya y “lo que ocurre en Chechenia”, para el informativo del mediodía. Decliné como pude la oferta: era evidente que deseaban escuchar un determinado discurso, prefabricado y, además, sintético. Para una buena parte de los medios de prensa occidentales, resulta meridianamente claro que Putin es el "asesino" por razones tales como que la periodista tiroteada hablaba mal de él y su política, y el dirigente ruso fue oficial de la KGB. Descender de ese nivel argumental resulta políticamente incorrecto.

La ocasión daba para pensar en los forzados ajustes a los que recurre la prensa. En estos días, el asesinato de la Politkovskaya ha reactivado un discurso anti Putin con gruesos flecos antirrusos. Pero es que además, por estos mismos días, los medios occidentales se alinearon con Georgia en el contencioso que mantiene con Rusia. ¿Quiere decir eso que deberían hacerlo contra Armenia? Sería lo más coherente, porque esta república caucásica es prorrusa; en realidad es todo un satélite de Moscú en la zona, enfrentada a Georgia y Azerbayan, ambas aliadas de Turquía. Ankara ha denunciado en algunas ocasiones –aunque sin alzar mucho la voz- que Moscú apoya a los kurdos del PKK. A su vez, los rusos también han dejado caer que los turcos se han mezclado en la crisis chechena. En realidad la situación es más complicada, pero si los medias asumieran que algo de eso hay, vaya batería de contradicciones deberían afrontar en más de una ocasión.

Para muestra un reciente botón: la crisis entre Rusia y Georgia se debe, en buena medida, a las reiteradas acusaciones de Moscú de que ese pequeño vecino del Cáucaso no hace lo posible para capturar dentro de sus fronteras a guerrilleros que además entran en la conflictiva Chechenia a traves del
Valle del Pankisi. Pero la prensa occidental consultada no ha incidido en esta cuestión, sería complicar el análisis, y eso no es platro dse gusto para el lector. La salida a tanto dilema es de una sencillez desconcertante: parcelar, tratar cada asunto por separado. Los contextos regionales, las alianzas exteriores, los vecindarios, los alineamientos en política exterior: todo eso es evitado como la peste, a pesar de que en ocasiones tales parámetros aportarían argumentos de peso a tener muy en cuenta. Pero eso es secundario: a la mayoría de los medios de comunicación y a sus periodistas respectivos esa ignorancia voluntaria les facilita mucho la tarea de vender sus productos a caballo de las pasiones dominantes en cada momento.

Chirac y su esposa depositan una corona de flores ante el monumento al genocidio armenio en Erevan, durante la visita que el presidente realizó a comienzos de este mismo mes. Paris ha utilizado a fondo ese controvertido acontecimiento histórico a beneficio de su propia política exterior e interior.

La actual situación del contencioso turco-armenio da para trenzar un caso concreto. El pasado día 12, en plena espiral histérica, la Asamblea francesa aprobó la tan cacareada ley que penaliza la negación del genocidio armenio. Confusa en el enunciado de lo que pretende castigar, bajo el pertinente discurso-moralina su único objetivo real consiste en fomentar el sentimiento antieuropeo de los nacionalistas turcos hasta hacerlo llegar a un punto de ebullición que de una forma u otra lleve a que Ankara se retire prematuramente de las negociaciones para acceder a la Unión Europea. Si es en medio de un enorme escándalo, mejor que mejor. Pero sus resultados reales consisten, básicamente en respaldar una causa que se está convirtiendo en bandera de la extrema derecha europea y en dañar irremisiblemente la política exterior de la República de Armenia. Con ello, Francia demuestra una vez más que es una potencia decadente, más obsesionada por defender los símbolos de su antiguo poder que capaz de realizar cálculos realistas de geopolítica global, como los que llevan a cabo las potencias de verdad. Más allá de preservar su porcentaje de representación en el Parlamento europeo defenestrando la candidatura turca a la UE, ¿qué política concreta posee Francia en el Cáucaso?¿Está apoyando activamente al "asesino" Putin?¿Cuántos diputados o periodistas franceses saben que Ara Abrahamian, una de las personalidades más relevantes de los grupos de presión armenios a escala internacional, es además uno de los oligarcas rusos y presidente de la Organización de los Armenios cuyo primer congreso se inauguró en Moscú en octubre de 2003 con discurso inaugural de Vladimir Putin?

Vayamos por partes, es decir, aquellas en las que divide realmente el contencioso turco-armenio, y que conviene separar: a) Los intereses nacionales y geoestratégicos de la República de Armenia; b) Los intereses de la diáspora y los grupos de presión armenios en el extranjero, que no siempre conciden con los de la República de Armenia; c) Los intereses de las potencias que juegan en la zona; d) Los intereses de los estados extranjeros que instrumentalizan la cuestión turco-armenia para sus fines particulares, ajenos en realidad a ese conflicto.

El pasado mes de julio,
Eurasianet, que es una website rusa de análisis geoestratégico publicaba una crónica según la cual, Armenia se oponía al tendido del ferrocarril azerí-georgiano-turco. El proyecto arrancaba de mayo del año pasado (2005) durante la apertura ceremonial del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC). Por entonces se estimó que la obra saldría por unos 400 millones de dólares USA y reforzaría el vínculo que ya ofrecía el oleoducto: estrechamiento de las relaciones entre los tres estados y establecimiento de un interesante vínculo de comunicación entre Europa y el Asia Central a través de una vía poco habitual e históricamente, poco segura.

La protesta de Armenia se relacionaba con el rodeo que da la línea férrea entre la ciudad turca de Kars y la de Ajalkalaki, en el sur de Georgia. Según Erevan, el trazado de esos 100 kms. evita el camino natural a través de territorio armenio que une la ciudad de Kars con la de Gyumri y de ésta pasa a todo el sur del Cáucaso. El gobierno armenio, muy preocupado por lo que contempla como un nuevo intento de aislamiento perpetrado por sus vecinos del Cáucaso, ofreció su colaboración “desinteresada” en el proyecto. En tal sentido, el ministro de Asuntos Exteriores, Vartan Oskanian indicó que “Armenia está preparada para que Turquía, Georgia y Azerbaiyán utilicen la línea de ferrocarril existente en territorio de Armenia” aunque esta república no haya sido invitado a participar en el proyecto (27 de junio, 2006).

Trazado del BTC, directamente relacionaco con el tendido de la línea férrea azerí-georgiano-turca. Mapa procedente de Wikipedia.


Las autoridades armenias no creen que el tendido de la nueva línea férrea sea puramente comercial. En vez de ello, lo ven como un paso más para el aislamiento del país, tras haber quedado fuera del proyecto del oleoducto Bakú-Tblissi-Ceyhan (BTC). En consecuencia, los influyentes grupos de presión armenios en los Estados Unidos comenzaron a moverse para frustrar el proyecto, buscando el voto de un comité del Congreso que asegure una enmienda que induzca al US Export-Import Bank la prohibición de respaldar la construcción de la línea férrea. En tal sentido, el congresista demócrata Joseph Crowley, que es el principal promotor de la idea, ya hizo unas declaraciones advirtiendo a los gobiernos de Turquía y Azerbaiyán que “excluir continuamente a Armenia de los proyectos regionales genera inestabilidad”. Los impulsores de la campaña en los EEUU creen que hacia finales de este mismo año la Cámara de Representantes en pleno podría considerar la enmienda. Posteriormente, la iniciativa podría llegar al Senado. La administración Bush no ha manifestado objeciones a las iniciativas. Por otra parte, también en la UE han surgido voces que secundan la iniciativa armenia, como la de la austriaca Benita Ferrero-Waldner ya de por sí poco simpatizante de la candidatura turca, que el pasado mes de marzo visitó Erevan.

Parece claro que el conflicto que está surgiendo en torno a la línea férrea azerí-georgiano-turca es un reflejo de pugnas de más calado. Por supuesto, está en conexión con el bien conocido proyecto BTC y la compleja trama de los oleoductos y gaseoductos que desde Próximo Oriente, Asia Central y Caspio deberán atravesar Turquía (o ya lo hacen) para llegar al corazón de Europa. Armenia ha sido dejada fuera del proyecto por motivos políticos: el contencioso de Nagorno-Karabaj que enfrenta a esa república con la vecina Azerbaiyán y con su aliada natural, Turquía. En consecuencia, Ankara no mantiene relaciones diplomáticas con Erevan y desde hace años ha cerrado a cal y canto sus fronteras con Armenia. Pero debe aclararse que su estatus de peón ruso en la región también le ha ganado muchos enemigos a este país, y que muy posiblemente, la actual crisis georgiano-rusa impida que los esfuerzos del senador Joseph Crowley lleguen a buen fin. Porque el caso es que Georgia, Azerbayán y Turquía, son aliados de Washington y Armenia está por ver si lo será o no.


Aviones de combate rusos MiG29 patrullan la frontera del espacio aéreo armeno-turco. Fotografía procedente de Wikipedia

El hecho de que los conflictos con sus vecinos turco y azerí haya dejado a Armenia fuera del negocio petrolífero ya constituye de por sí motivo de seria alarma en Erevan. Pero además, existen otros problemas de orden geoestratégico. Armenia es un satélite militar ruso desde la firma, en 1992, del Tratado de Tachkent, seguido cinco años más tarde de un específico tratado de amistad ruso-armenio. Mantiene en su territorio unos 5.000 soldados de esa potencia, destacados en dos bases, aunque agrupados la mayoría de ellos en la denominada Base Militar 102, situada en Gyumri, que, curiosamente, es el empalme ferroviario ofrecido por el gobierno de Erevan a los países del trayecto ferroviario azerí-georgiano-turco. Dicho sea de paso, resulta bastante razonable que los países vecinos no vean con buenos ojos que el ferrocarril que construyen pase a través de un enclave militar ruso. Y menos en el momento actual, cuando según la prensa occidental, la potencia puede convertirse en una dictadura neosoviética -o algo peor- de un momento a otro.

En la Base Militar 102 se cuentan unos 30 cazas rusos tipo MiG 29 y baterías de misiles antiaéreos S-300. Sin embargo, el anunciado cierre total de las bases rusas en Georgia ha supuesto que su material y personal estén siendo trasladados a Armenia. Además de acantonar efectivos en el país, Rusia entrena y prepara a la totalidad del cuerpo de oficiales armenio. Y no sólo eso: los guardias de frontera rusos patrullan en los límites con Turquía e Irán. Mientras tanto, continúan las entregas de armas rusas al aliado, que hacen del ejército de esa república el más potente del Cáucaso meridional. Por todo ello, volvemos al mismo punto ya enunciado: no es de extrañar que las relaciones de Armenia con Turquía, Azerbaiyán y Georgia sean tensas.

En el plano económico, la dependencia armenia del vecino ruso es todavía más apabullante. En 2001, Vladimir
Putin visitó Erevan y firmó decenas de acuerdos bilaterales para toda la década. Y al año siguiente, Rusia y Armenia firmaron un pacto de Asistencia energética contra anulación de la deuda. A cambio de la condonación de 100 millones de dólares de deuda, Erevan traspasaba el 80% del potencial energético armenio a manos rusas. En definitiva, no le faltó razón a Boris Gryzlov, presidente de la Duma rusa, cuando en a primavera de 2005 declaró sin tapujos que Armenia es un "puesto avanzado" de Rusia en la región.

Decir que los armenios están contentos con esta situación resulta equívoco. Por lo que parece están más hechos un lío, como se desprende de un interesante libro publicado hace pocos meses: Géopolitique de l´Arménie (Ellipses, Éditions Marketing, Paris, 2005) escrito por un inteligente analista armenio: Gaïdz Minassian. El autor distingue claramente entre los diferentes factores e intereses que intervienen en el contencioso armeno-turco, y también los diversos objetivos y problemas que manejan los actores en presencia: el gobierno de Erevan, los políticos, los nacionalistas armenios más duros o la diáspora con sus diversos grupos de presión. El diagnóstico que extra el propio lector es que la pequeña república se mantiene a flote con dificultades en un mar de contradicciones que nacen de los conflictos con sus vecinos, la geoestrategia del gas y el petróleo centrada en la región caucásica, la manipulación externa de sus problemas por las grandes potencias, el apoyo ruso y el equilibrio imposible que supone el deseo de conjugar el decisivo soporte ruso con el naciente interés occidental y el ingreso en la OTAN y la UE.

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