La clave de los ductos en el Cáucaso meridional

Enero de 2006: un centinela ruso guarda un tramo del oleoducto Mozdok-Tbilisi, en su recorrido por Osetia del Norte. La explosión tuvo causas naturales. Rusos y georgianos poseen una sólida experiencia en la cogestión de los ductos regionales que, forzosamente se verá afectada durante estos meses y que repercutirá en los suministros en dirección a Europa
Tras haber repasado algunas de las opiniones y aseveraciones más comunes, es momento de ir planteando las claves reales del conflicto georgiano. Una de ellas ya la planteó el autor de este blog el pasado 14 de agosto, en un artículo publicado en "El País" y reproducido también aquí: la cuestión de los oleoductos y gasoductos. La avalancha de acusaciones, amenazas, desgarros y cortinas de humo, mantienen al margen esta cuestión, que precisamente está en el centro de lo sucedido. Pero también nos impiden saber sobre los cuidadosos cálculos y los pasos a seguir, a partir de ahora.
Tratándose de medios de transporte, los problemas relacionados con los ductos no se circunscriben a un país determinado: abarcan regiones enteras, y el foco real de la crisis puede estar bastante alejado del lugar preciso en el cual se ha manifestado de forma explosiva. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el reciente conflicto ruso-georgiano: en la pieza que sigue a continuación, John Roberts se centra en las consecuencias del conflicto para los ductos georgianos; pero sólo nos deja atisbar que una causa de la breve guerra pudo haber estado, precisamente, al principio y final de esas mismas tuberías.
Esto no quiere decir que no existan otras explicaciones coincidentes en el origen de la crisis oque tengan que ver con ella a simple vista, lo que ya ha sido reiteradamente reseñado por los analistas habituales en los últimos días. O que la deriva de la misma pueda llevar hacia otros problemas estructurales. Sólo se sugiere aquí que el lector no pierda de vista la verdadera batalla por la energía del siglo XXI, que se libra en la región, y que posee frentes muy diversos y que van desde el mercado de petróleo de Teherán al escudo antimisiles en Polonia. Por el momento, sugiero tomen nota de lo siguiente: un servicio de la primera empresa de radio y televisión del Reino Unido no tiene ambages en explicarnos, sin misterios, que Georgia ha quedado fuera de juego en el negocio de las rutas petroleras y gasísticas desde el Caspio. Y resulta que la British Petroleum (BP) es una de las empresas más implicadas en tales negocios por la zona.
Dado que debe buscarse otro camino para desviar el BTC y ETC en el futuro, ¿por dónde podría discurrir? Respuesta: una posibilidad es Armenia. Hasta hace poco, ese país, satélite de Rusia, era un problema. Ahora puede ser la solución; y convertido en paso clave de los ductos, puede devenir pieza clave de la nueva era de acuerdos entre Rusia, determinados países y compañías occidentales, y Turquía.
BBC Mundo.com
Miércoles, 13 de agosto de 2008 - 15:31 GMT
Ductos georgianos: futuro negro
John Roberts
Especialista en temas de seguridad energética
El conflicto de Georgia impone un reto mayor para los gobiernos y las compañías que intentan encontrar nuevas maneras de transportar el petróleo y el gas del Mar Caspio, a través del Cáucaso del Sur, hasta los mercados europeos.
Hay varias tuberías importantes que pasan a través de Georgia, algunas de ellas a tan sólo kilómetros de posiciones ocupadas por las fuerzas rusas antes que Moscú declarara el alto el fuego el pasado 12 de agosto.
Actualmente, estos ductos no parecen estar bajo amenaza por el reciente conflicto (aunque los tres han sido temporalmente cerrados, uno por las razones de seguridad y los otros dos como medida de precaución).
Lo que sí está en juego son los planes para nuevas tuberías y los proyectos para la expansión de las ya existentes.
El cuarto corredor
Las dudas más grandes se refieren al futuro del transporte de gas.
Actualmente, el gaseoducto existente de Bakú-Tiflis-Erzurum (BTE) lleva 6 mil millones metros cúbicos de gas al año a Turquía, parte es luego transportado a Grecia.
Cuando la producción en Azerbaiyán crezca, la línea debe alcanzar su capacidad completa de 20 mil millones metros cúbicos de gas al año en el 2014.
La Unión Europea también está promoviendo otras propuestas para el desarrollo de tuberías paralelas que puedan llevar hasta 30 mil millones metros cúbicos de gas al año del gas de Turkmenistan, y quizás de Kazajstán.
La UE llama la ruta a través de Azerbaijan y de Georgia su "Cuarto Corredor", el cual incluye proyectos como el gasoducto "Nabucco" que llevaría el gas hasta Austria, saliendo desde donde termina el BTE en Turquía.
¿Quién gana?
Estos proyectos benefician a los productores caspios y a los consumidores europeos porque evitan el paso por Rusia.
Los productores ganan acceso directo a los consumidores finales, mientras que Rusia compra actualmente gas de Asia central a un precio, y después lo vende a Europa a precios mucho más altos y la diferencia supera con creces el mero costo del transporte.
También beneficia a los consumidores porque nuevas líneas traen nuevos competidores en el mercado europeo, que en este momento es abastecido en un 50% por Rusia.
Cada vez mayor presión
La demostración del poderío ruso -que oficialmente estaba protegiendo a los rusos que residen en el territorio separatista en Georgia de Osetia del Sur- es un recordatorio para los productores caspios, particularmente Kazajstán, donde cerca de 30% de la población es de origen ruso.
Se puede prever ahora que la presión rusa sobre los productores caspios para utilizar las rutas rusas para sus exportaciones aumentará.
Al mismo tiempo, las compañías occidentales que intenten conseguir los fondos necesarios para proyectos importantes en el Cáucaso del Sur enfrentarán más obstáculos.
Aunque seguramente el impacto sobre las rutas existentes será más limitado.
Por ahora, parece que no hay una seria amenaza a los oleoductos que pasan por Georgia, pero el golpe a la reputación del país como lugar seguro para alojar infraestructura costosa y extensiva es potencialmente muy fuerte.
Daños y perjuicios
En conclusión, todo el sistema de ductos para gas y petróleo que ya funcionaban antes del conflicto entre Rusia y Georgia deberían reanudar sus operaciones en unos días, siempre y cuando no se rompa el alto al fuego.
El tráfico ferroviario, sin embargo, puede tardar más para recuperarse, dependiendo del daño que sufrió la infraestructura.
Pero la verdadera perjudicada fue la reputación de Georgia.
Estos últimos días han demostrado que los llamados "conflictos congelados", no son más que volcanes cubiertos de nieve.
Proteger las inversiones que ya se hicieron en este país es una cosa, pero poner más dinero para construir nuevas tuberías es otra cuestión completamente distinta.
John Roberts es el autor del libro Políticas de Ductos: la seguridad energética global en el Caspio
LOS DUCTOS DE GEORGIA
-Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC), con una capacidad de 1.0 millones de barriles al día. Esta línea lleva el crudo de Azerbaiján hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan en Turquía
-Baku-Supsa, con una capacidad de 150 mil barriles al día, lleva el petróleo del Mar Negro, al puerto georgiano de Supsa
-Bakú-Tiflis-Erzurum (BTE), gasoducto que lleva 6 mil millones metros cúbicos de gas al año a Turquía desde Azerbaiján Etiquetas: BTC, gas, Georgia, oleoductos, petróleo, Rusia
NOTA: Turquia bombardea Wall Street

Caída de Wall Street ayer, 15 de octubre, aunque con rebote final. Gráfica de
InvertiaPrimera cosecha de consecuencias de la tensión en la frontera turco-iraquí: caída de las bolsas internacionales cuando apenas comenzaban a recuperarse de la crisis de las "subprimes" de este pasado verano. El Dow Jones cayó un 0,8% y el resto de las bolsas siguieron por ese camino: el FTSE 100 nada menos que un 1,3%; el DAX un 0,9%, el CAC 40 un 0,6% y la bolsa italiana un 1,3%. El IBEX 35 español, muy volatil desde hace meses, descendió un 0,5%.
En las últimas horas, por lo tanto, parece que son los turcos quienes empiezan a tener la sartén por el mango. Por supuesto, el Alto Mando norteamericano no parece tener planes de contingencia para el caso de que se produzca una incursión turca en profundidad y prolongada en el tiempo. Se supone que, ante esa situación, fuerzas norteamericanas deberían enfrentarse a los invasores, lo cual podría suponer situaciones muy desafortunadas y hasta peligrosas para ellas. ¿O sería mejor cruzarse de brazos y dejar que los turcos hicieran su trabajo libremente? Tal actitud supondría abandonar a su suerte al aliado kurdo Massud Barzani. En ese caso, la imagen de las fuerzas norteamericanas destacadas en Irak todavía caería más bajo, si cabe.
Por otra parte, cobra relevancia la posición de Turquía como distribuidor de combustibles hacia el Mediterráneo oriental y Europa. A continuación, dos artículos de entre los muchos que se publicaron en la red, ayer lunes.

Paracaidistas norteamericanos en Irak. ¿Cuál sería la reacción de las fuerzas de coupación ante los nuevos invasores?
MERCADO Digital, Argentina
Lunes, 15 de octubre, 2007
Turquía golpea Wall Street, lleva el crudo a US$ 86,10, el euro a 1,42 y el oro a 760 la onza
Los ataques turcos sobre el noreste de Irak sacuden los mercados. El WTI marca récord nominal en US$ 86,10 por barril. El Dow Jones industrial pierde 0,91%. Otras materias primas también suben. El euro vuelve a US$ 1,42,
A US$ 760 la onza troy, el oro torna a fines de enero de 1981 y se acerca al pico nominal absoluto, US$ 850, el 20 de ese mes, hace casi 27 años. Entretanto, el euro remonta a US$ 1,42 y el dólar no pasa de R 1,815 en San Pablo. Por su parte, los crudos tejanos rebotaban a US$ 86,10 y el Brent nórdico a 82,85. En ambos casos, máximos nominales.Hasta el lunes 8, a la sazón, muchos analistas afirmaban que la serie de balances trimestrales castigados por bancos y firmas de valores marcaba el fin de dos crisis, la hipotecaria y la de liquidez financiera. Por ende, no harían falta nuevas rebajas en los tipos básico (hoy en 4,75% anual) y de redescuento (5,75%) y Wall Street subiría.
Minutas en mano, los gurúes volvieron a darse vuelta el martes y se lanzaron a anticipar –para dentro de unos días- otra rebaja de medio punto, con la cual las tasas citadas cederían a 4,25 y 5,25% anual. Fue una fiesta, pero no duró. El miércoles, fue suficiente para añadir récords, que se pincharon el jueves, trataron de recomponerse el viernes y volvieron a ceder este lunes. Ahora, en medio de una crisis geopolítica desatada por Turquía.
EEUU: petróleo termina en récord de 86,13 dólares en Nueva York
NUEVA YORK (AFP) — Los precios del crudo terminaron este lunes por primera vez sobre los 86 dólares el barril (86,13 USD) en Nueva York, sostenidos por el incremento de la tensión en la frontera turco-iraquí, que hacen temer una nueva disparada de las cotizaciones y alcanzaron un nuevo récord en Londres.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el baril de "light sweet crude" para entrega en noviembre subió 2,44 para terminar en 86,13 dólares, un récord de cierre.
El lunes, los precios subieron netamente, franqueando por primera vez la barra de los 85 dólares, en los intercambios electrónicos previos a la apertura, luego la de los 86 dólares a comienzos de la tarde. El barril llegó al nivel jamás alcanzado antes, de 86,22 dólares, superando en más de dos dólares su precedente marca del 20 de setiembre (84,10 dólares).
En el Intercontinental Exchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre también fue impulsado a niveles récord, superando los 82 dólares (82,90 USD), contra su anterior marca de 81,05 dólares a fines de setiembre. Finalmente cerró en alza de 2,20 dólares en 82,75 dólares.
Este claro impulso de los precios estuvo alimentado principalmente por la creciente inestabilidad en la frontera de Turquía e Irak.
"Si Turquía interviene militarmente en Irak contra los rebeldes kurdos, se teme la desestabilización del norte de Irak, una región hasta ahora relativamente calma. Ello aumentaría la amenaza que pesa sobre la producción de petróleo en la región", explicó John Kilduff, analista de MF Global.
La tensión entre Turquía y los rebeldes separatistas kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK), que se refugian en el norte de Irak, se intensificaron, luego de que el gobierno enviara al parlamento turco el lunes una moción sobre una incursión militar en el norte de Irak.
Por esa zona pasa un oleoducto que transporta el petróleo extraído en los yacimientos de Kirkuk, en el norte de Irak, hasta la terminal de Ceyhan, en el Mediterráneo.
"Es la principal preocupación del momento. Actualmente la producción no está afectada, pero el mercado teme que lo sea", explicó Robert Montefusco, analista de la casa de corretajes Sucden.
"No son solamente las tensiones geopolíticas que impulsan al mercado, también los temores sobre una oferta que se reduce", agregó Phil Flynn, analista de Alaron Trading.
Al aproximarse el invierno boreal, cuando se incrementa la demanda de combustible para calefacción, los operadores se inquietan ante toda señal que ponga en evidencia la precariedad de la oferta de crudo para fin de año.
La semana pasada, el departamento de Energía estadounidense había anunciado un neto descenso de los stocks de crudo en Estados Unidos. Al mismo tiempo, la Agencia Internacional de Energía (AIE) subrayó la precariedad del aprovisionammiento en los países desarrollados.
Pero según Eric Wittenauer, analista de AG Edwards, el brusco ascenso del precio del crudo se debe en primer término "al dinero de los fondos que entran al mercado".
Luego de haberse retirado de los mercados de materias primas durante la crisis financiera de agosto, los fondos especulativos, alentados por los nuevos récords, refuerzan sus posiciones, lo que amplifica los movimientos del mercado.
Etiquetas: Irak, mercado bursátil, petróleo, PKK, Turquía
Un cuento navideño con gnomos europeos

Una de las estatuas más imponentes del Turkmenbaşı en Aşgabad, erigida sobre el Arco de la Neutralidad. Las fotografías de la capital turkmena proceden de la web de viajes del matrimonio Leon Peute-Mírjam Stark (
BamJam)
¿Qué sabe usted de Turkmenistan? No se acongoje: posiblemente posea más nociones del país que muchos periodistas. Algunos acaban de descubrir, hace tan sólo unos pocos días que estaba gobernado por un extravagante tirano: Saparmurat Niyazov, que se hacía llamar Turkmenbaşı, señor de los turkmenos. Una proporción significativa de las crónicas se dedicó a detallar las extravagancias de Niyazov: que si había prohibido el ballet, las radios en los automóviles, los dientes de oro y las clínicas regionales. Que si declaró ilegales toda una serie de enfermedades infecciosas. Y no olvidemos que ordenó rebautizar los meses del año con los nombres de sus familiares; o construir un zoológico con instalaciones para pingüinos y pistas de patinajes en el tórrido desierto de Kara Kum. A los periodistas les pirran estos detalles, porque automáticamente declaran "loco" al estadista y todo queda explicado. No hace falta buscar coherencia en la política del país en cuestión, no es necesario saber más. Era un lugar lejano y extraño gobernado por un chalado; por lo tanto, no existió nunca o no hacía falta conocer nada de él y sus habitantes. Hoy mismo, día de Navidad, los periódicos españoles le dedican un breve espacio con fotografía al sepelio del “déspota”.
El
Ruhnama o libro de pensamientos, ideas y consejos morales del Turkmenbaşı. La imagen corresponde a una reproducción en cemento de la obra, convertida en monumento y expuesta en la vía pública en la capital (foto procedente del blog de BamJam). A la muerte del estadista estaba a punto de publicarse el volúmen II, confeccionado con las cartas de los turkmenos.
Turkmenistan es un país construido en torno a un desierto, el de Kara Kum. "Construir" es un verbo que le cuadra. En los años veinte, Moscú reorganizó a propia conveniencia las que deberán ser nuevas repúblicas socialistas federativas soviéticas en Asia Central. Lo importante era evitar cualquier proyecto autóctono de reagrupamiento. En 1921 fue creada la región autónoma de Turkmen y al año siguiente la de Kirguizia. Y en 1924 dejaron de existir Jiva y Bujara como estados nacionales herederos de los antiguos janatos. Ese mismo año, en octubre, el Comité Ejecutivo Central de la URSS votó por la fundación de las repúblicas socialistas de Turkmenistan y Uzbekistan. Desde 1991 esas repúblicas han devenido independientes, algunas de ellas bajo regímenes políticos peculiares, legitimando su existencia en teorías históricas notablemente forzadas y sobre todo, a partir de notables recursos naturales. En el caso de Turkmenistan es el gas. Algunos periodistas han confundido las exageraciones de Niyazov con la importancia real de los yacimientos. Claro que la república no tiene unas reservas de 12 billones de metros cúbicos, como trompeteaba triunfalmente el Turkmenbası; pero las actualmente existentes de 2,86 billones de metros cúbicos, ya la definen como el undécimo productor mundial de gas. Hoy la prensa española afima, con amplia posibilidad de error, que es el quinto, lo cual situaría a esa república a la altura de Rusia, Irán, Qatar, Arabia Saudí, Estados Unidos o Argelia; pero en cualquier caso, no son cifras en absoluto desdeñables. Y por si fuera poco, Turkmenistan posee otros recursos naturales nada despreciables: petróleo, oro, platino y uranio.

Esos datos ya son suficientes para entender la importancia real del país centroasiático y la política exterior rigurosamente neutralista seguida por Niyazov, ésta si, completamente coherente. La república procuraba tener buenas relaciones con sus vecinos peligrosos, especialmente con Irán. Con Rusia, las cosas eran todavía más difíciles, pero en líneas generales el dictador tendía a evitar las tensiones. Y sin embargo, el sueño del régimen perjudicaba potencialmente a iraníes y rusos, por cuanto consistía en tender un gaseoducto que a través de Afganistán llegara a Pakistán y al Índico (o la India, posible gran cliente futuro de Turkmenistan). Para hacer realidad el proyecto, Niyazov mantuvo cordiales relaciones con los talibanes; y también con las fuerzas de la Alianza del Norte. Más adelante, tras la invasión de 2001, la cordialidad se trasladó a los norteamericanos. Pero Turkmenistán no se llegó a embarcar en alianzas estrechas con Washington. En la guerra contra el terrorismo, Niyazov tampoco se comprometió; apenas hizo concesiones: permiso de sobrevuelo con fines básicamente humanitarios, pero nada de bases militares. Washington se temió que el país terminara sirviendo de refugio a los talibanes, pero los turkmenos cumplieron bien.

Fotografía de Saparmurat Niyazov. Para leer su biografía oficial pinchar aquí.
En la actualidad, el soñado proyecto del gaseoducto transafgano parece que va para largo. Los combates se recrudecen en la zona, los talibanes están recuperando su perdida fuerza, la OTAN no sabe cómo salir del atolladero y no se cumplen las mínimas condiciones de paz y estabilidad para tender un gaseoducto hacia Pakistan. Y justamente ahora, cuando proliferan misteriosamente las guerras civiles potenciales o reales en países árabes como Irak, Líbano y territorios palestinos (vaya coincidencia), cuando prosperan las sanciones de la ONU y de los norteamericanos contra Irán, siendo éste activamente apoyado por los rusos, fallece de un ataque al corazón (qué casualidad) el tirano Saparmurat Niyazov, conocido como Turkmenbaşı. Sobre todo, los rusos fueron quienes dieron la voz de alarma. Académicos, expertos, políticos y diplomáticos se han lanzado a opinar sobre un país que conocen bien. Unos cuantos de entre ellos pronostican tensiones e incluso crisis internas entre los diversos clanes por el control del poder. Fueron precisamente los rusos quienes han explicado que la sucesión en torno al viceprimer ministro y ministro de Sanidad, Gurbanguly Berdymuhammedow, se debe a que es hijo natural del desaparecido dictador.
Y es que Turkmenistán está en el centro de un juego de fuerzas de difícil equilibrio. De un lado vende gas a Rusia, que a su vez es máximo exportador mundial. Esto es así, porque el enorme país eslavo oferta tal cantidad de gas que al final siempre se queda corto en las previsiones para el consumo interno, y las ventas turkmenas ayudan a paliar esa carencia a un precio razonable. Pero Rusia es la parte fuerte y el ajuste de los precios no suele ser favorable a Turkmenistan. A partir de 1999 las cosas se complicaron con el descubrimiento del yacimiento de gas Şah-Deniz en el Caspio, cuya explotación puso en conflicto a Azerbayan con Turkmenistan, y no sólo por la cuestión del reparto del mar y sus explotaciones, sino también en lo referente de las ventas a Turquía, cuya demanda de gas está creciendo de forma apreciable: en 2010 se calcula que necesitará 55,2 billones de metros cúbicos, cifra que en 2020 ascenderá a 87,2. Durante un tiempo se consideró la posibilidad de tender un gaseoducto a través de Irán, otro cliente y vecino peligroso de Turkmenistan. Pero no resultaba convincente entregar a los iraníes el control de una salida tan importante como esa; durante el último año, las presiones de los países europeos y los Estados Unidos, que han catalizado en un paquete de sanciones votadas en la ONU, la posibilidad de contar con Irán como socio comercial se han vuelto demasiado problemáticas. Y tal como se ha dicho, la salida hacia la India está completamente cerrada a través Afganistán. Y los vecinos Uzbekistan y Kazajstan tienen su propio gas.

Por lo tanto, Turkmenistan resulta ser un país estratégicamente aislado, y no queda tan claro si esa circunstancia fue la base para la política de Niyazov o resultó más bien al revés. Casi cabe decir que a pesar de la cautelosa política exterior del difunto tirano el país había quedado rodeado por una cadena de coyunturas internacionales insalvables. Eso ayuda a entender que Ucrania se hubiera convertido en uno de los clientes más importantes del gas turkmeno, lo cual generaba curiosos efectos colaterales. Por ejemplo, ese "balón de gas" evitaba una mayor dependencia de Kiev hacia Moscú. Además, diversos prestamistas occidentales hicieron su agosto transfiriendo divisas a Kiev para que pagara sus crecidas importaciones de gas turkmeno. Pero aún así, los ucranianos tendían a saldar sus cuentas tarde y mal. Por ello, Aşgabad necesita tender gaseoductos hacia clientes fiables, solventes y capaces de absorber su potencial exportador. Pero también son necesarios socios inversores.

Una de las mezquitas principales de Aşgabad, edificada con aportaciones turcas. Fotografía procedente de la web de BamJam
Turquía es el primer paso; y a partir de ella, Europa. En este sentido, la muerte de Niyazov puede dar lugar a escenarios fatídicos o prometedores; todas las expectativas permanecen ahora dramáticamente abiertas. En pocos meses Turkmenistan podría devenir un anulado satélite ruso-iranio. O bien resolver sus diferencias con los primos azeríes y acercarse a Turquía. Al fin y al cabo no es sólo es una cuestión comercial. Los turkmenos son turcos de origen oğuz, ancestros de los actuales turcos de Anatolia y azeríes. A este respecto, la prensa turca ha recogido con atención la participación de la importante delegación de Ankara que acudió al sepelio de Saparmurat Niyazov en Aşgabad.

Perfil de la ciudad de Aşgabad en el horizonte. Fotografía procedente de la web de BamJam
Rusos y turcos siguen con atención los acontecimientos en la capital turkmena. Europa parece ajena al asunto. Mientras Francia, Alemania, Holanda, Italia y otros países miembros de la UE han preferido negociar bilateralmente con Moscú los suministros de gas, y España los obtiene de Argelia, la "vía turca" hacia el gas y el petróleo de Asia Central se antoja algo remoto. Cuando aún resuenan los pueriles suspiros de aquellos que consideran que los últimos obstáculos inventados para ralentizar la candidatura turca a la UE alejan las fronteras europeas de los países árabes de Oriente Próximo y sus conflictos, en realidad las apartan de las riberas del Caspio y de las fuentes de energía que podrían hacer del viejo continente el gigante del siglo XXI. El mismo periódico que hace pocos días apenas podía disimular su satisfación por el hecho de que Turquía haya sido “castigada”, se lleva ahora las manos a la cabeza ante el hecho de que Europa será cada vez más dependiente de la energía rusa, sin acertar a ver la importancia de la jugada turca que estamos tirando por el fregadero a cambio de nada. Por desgracia parece que seguiremos viviendo como enanitos bajo las setas de las leyendas franco-centroeuropeas. Slitzweitz!
Etiquetas: Afganistán, Asia Central, Caspio, gas, Gurbanguly Berdymuhammedov, Irán, Kazajastán, petróleo, Rusia, Saparrmurat Niyazov, Turkmenistan, Turquía, Ucrania