martes, enero 08, 2008

Fragmentos de realidades














Logotipo de OVNI, que pronto desplegará sus aportaciones de este año en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Santiago Gorostiza, que es uno más de los que colaboran en el proyecto OVNI (Observatorio de Video No Identificado), me remitió amablemente un mail en el que notificaba la próxima inauguración de la muestra de documentales que se exhibirá en el CCCB de Barcelona entre el 29 de enero y el 3 de febrero. Hay una amplia varidad de sujetos, pero como él mismo apunta, "algunos de los documentales de la variada temática de este año tocan los Balcanes, Turquía y sobre todo el espacio ex-otomano". Como muestra, Gorostiza adjuntó en su mail algunos títulos con su respectiva sinopsis; posteriormente, y tras echar un vistazo a topda la cartelera, decidí incorporar unos cuantos más que hacen referencia a Mongolia, Asia Central, Afganistán y los conflictos del Próximo Oriente, básicamente Irak, Líbano y los territorios palestinos.




Normalmente, la calidad de los documentales es desigual y la temática muy diversa. Pero realmente vale la pena dedicar algunas horas a contemplar estos fragmentos de realidad que siempre, por una razón u otra, tienen interés y aportan algo. Y en muchos casos son de notable calidad y constituyen verdaderas piezas de documentación. Para los interesados en los aspectos técnicos, es todo un banco de datos e ideas; para los que se preocupan por los contenidos, una ducha de documentales siempre es una actividad refrescante. La asistencia es libre y el buen ambiente en las salas, donde muchas veces es factible charlar con los creadores de las piezas, está garantizado.




Santiago Gorostiza me hace notar que además es factible consultar el banco de datos de OVNI en la dirección correspondiente, lo que es una excelente iniciativa.


ADVERTENCIA: La lista de documentales que sigue a continuación es una selección realizada para este blog. El progrmaa completo incluye muchas más obras. Se recomienda consultar la cartelera y verificar, además, día y hora de la proyección





Fotograma de "Pretty Dyana" de Boris Mitic















Martes, 29 de enero


20:30h
Mast Qalandar, Till Passow, 30’, Alemania,
2005, dvd 463.

“Mast Qalanda” (Éxtasis). Es ante todo una mirada
a la heterodoxía y una celebración de su existencia.
Los qalendaries son una hermandad sufi de derviches
nómadas, que se desplazaban antiguamente en un
arco que cruza Asia, desde Turquía, hasta Pakistán y
la India. Se caracterizan por una devoción mística extrema
y por sus actitudes revolucionarias y antidogmáticas
dentro del Islam. El uso del hashish y el rechazo
del alcohol. La libertad en el sometimiento a el Haqq: la
Verdad, entendida no como algo que estrecha y define
horizontes, sino como ausencia de límites. Una visión
de su devoción por “el amado”, hasta el trance y el éxtasis,
allí donde la muerte es sólo “correr un velo”.

21:50
Im Land der 99 Himmel, Theresia Grosslinger,
80’, Mongolia-Austria, 2006, dvd 406

Una marca de nacimiento típica de los mongoles
inspira a la cineasta Theresia Grösslinger a emprender
un viaje cinematográfico atravesando Mongolia. Sin
embargo, su idea de ser más cercana al país y su
gente por su mancha de nacimiento se trunca desde
el principio. Mientras comparte la vida cotidiana de
una familia del sur del país, pronto tiene que aceptar
su decepción y el hecho de sentirse totalmente perdida
en medio de la inmensidad, y que la familia le vea
simplemente como una turista.



Fotograma del documental "Mast Qalandar", de Till Passow










Jueves, 31 de enero

21:00
Pretty Dyana, Boris Mitic, 45’, Serbia, 2004,
dvd 428

Una mirada íntima a los refugiados gitanos en un
suburbio de Belgrado que viven transformando automóviles
Citroen Dos Caballos y Dyana en vehículos
reciclados como los Mad Max y que usan para recoger
cartones, botellas y chatarra. Estos caballos modernos
significan libertad, esperanza y estilo para sus
artistas propietarios. Incluso las baterías las utilizan
como generadores para tener luz, ver TV y recargar
teléfonos móviles. ¡Casi el sueño de un alquimista
hecho realidad! Pero la policía no encuentra tan graciosos
a estos raros vehículos...


Viernes, 1º de Febrero


17:00
Acht Orte. Eine Reise in Afghanistan, Nils Menrad,
75’, Afganistán - Alemania, 2006, dvd 405

Un viaje por Afganistán. Después de dos décadas de
caos y destrucción, un país busca su identidad. Ocho
lugares. Un encuentro cinematográfico con distintas
personas y sus realidades. Una discoteca, una escuela,
un hospital, un taxista - todos ellos hablan sobre la
vida cotidiana en Afganistán más allá de la guerra y los
Talibanes. El realizador observa las personas y los hechos
en su viaje, que comienza en la provincia del norte
y acaba en la capital Kabul. El resultado es un mosaico,
presentado en una serie de fragmentos sin la voz en off

18:20
Crying Sun-Chechnya Rights Alert, Zarema
Mukusheva , 25’, EE.UU., 2007, dvd 474

“The Crying Sun” narra las experiencias de los habitantes
de la aldea de Zumsoy, en las montañas de
Chechenia, y su lucha por conservar su identidad
cultural y sus tradiciones en un contexto de asaltos
militares y desapariciones impuestas por el ejércitofederal, ataques de guerrilleros y los desplazamientos
que causan. Al dar voz a los aldeanos de Zumsoy, el
video es un llamamiento a las autoridades locales y
federales para acabar con la impunidad por violaciones
de derechos humanos y a favor del restablecimiento
de políticas que permitan a los aldeanos volver
a sus casas en las montañas.

18:45
Tunnel Trade, Saeed Taji Farouky, 21’,
Palestina, 2007, dvd 453

Cuando Israel se retiró de la península del Sinaí en
1982, la ciudad de Rafah se vio bruscamente dividida,
entre Egipto y Gaza, por un inmenso muro de metal y
hormigón. Algunas familias se encontraron divididas
por una frontera internacional de máxima seguridad,
aunque en muchos casos menos de 100 metros separaban
sus casas. Pronto, familias influyentes trasladaron
sus negocios bajo tierra, a través de decenas de
túneles secretos cavados por debajo de la valla israelí.
Todo se mueve a través de los túneles de Rafah: desde
cigarrillos a drogas, dinero o personas. Es una empresa
enorme, en la que se gana cinco veces el sueldo medio
de Gaza. Es un negocio familiar que pasa de padre a
hijo y siempre - por razones de seguridad además de
económicas - se mantiene dentro de la familia.



Fotograma de "Tunnel Trade", del palestino Farouky












19:05
The Mall, Jonathan Ben Efrat, 12’, Israel, 2006,
dvd 485

El cruce de Geha es uno de los más grandes de Gush
Dan, situado a tan sólo quince minutos en coche
de Tel Aviv. Entre semana es el hogar de cientos de
palestinos, trabajadores ilegales que lo utilizan como
refugio. Viven en los sótanos, entre los cimientos,
sin luz, aire ni agua. En medio del hedor asfixiante,
rodeados de sus pertenencias, intentan mantener un
mínimo de dignidad humana.


19:25
Fallujah, Deep Dish TV, 30’, EE.UU. - Irak,
2005, dvd 458

Fallujah es una colaboración entre cineastas iraquíes
y norte americanos. En Noviembre del 2004, EE.UU.
lanzó una gran ofensiva contra la ciudad de Fallujah
destruyendo más del 70 por ciento de la ciudad y
obligando a miles de ciudadanos a abandonar sus
hogares. Por encargo del movimiento anti-guerra
Code Pink, el cineasta iraquí Homodi Hasim envió un
equipo de realizadores y periodistas a Fallujah para
documentar la destrucción y la muerte ocasionadas
por el ataque americano. Hasim también entrevistó
a muchos de los habitantes de Fallujah que tuvieron
que desplazarse a campos de refugiados en las afueras
de Fallujah y Bagdad.

Hall

22:40
Na drugi strani reke - Dall’altra parte del fiume,
Helena Dembsky, Roberto Pignoni, Ursula
Lipovec Cebron, 55’, Eslovenia - Italia, 2005,
dvd 489

Una película sobre la (no) memoria de los campos de
concentración de la Segunda Guerra Mundial en Italia,
en los que fueron detenidos numerosos eslovenos
civiles. Tres campos de concentración existieron muy
cerca de la frontera entre Eslovenia e Italia, y en el
momento de hacer esta película un nuevo campo de
concentración - un centro de detención de inmigrantes
- se estaba construyendo en el mismo lugar. La
película también analiza el tema del apátrida a través
del contraste entre las situaciones cotidianas que se
ve obligado a soportar el pueblo Rom en Roma, Italia,
y las personas “borradas” en Eslovenia, que aún son
detenidos a menudo en centros de detención e italianos
y eslovenos.

Sábado 2 Febrero

17:00
Avenge But One Of My Two Eyes, Avi
Mograbi, 100’, Israel - Francia, 2005, dvd 444.
Del mito de Sansón y Massada los jóvenes israelíes
aprenden durante una visita guiada que la muerte
es preferible a la dominación. Mograbi ofrece un
estremecedor lamento de los continuos ciclos de
violencia que amenazan por completo el futuro
de todos.


18:50
July Trip, Waël Noureddine, 35’, Líbano -
Francia, 2006, dvd 467

Beirut, Julio del 2006. Los bombardeos israelíes
caen sobre la ciudad. Con Beirut en llamas, el realizador
emprende un viaje a través de su país natal.
“July Trip” es un ensayo más que un documental.
Utiliza dos técnicas complementarias - cine de
16mm y HDV - para cuestionar los cimientos del
género documental. El ojo de las cámaras atraviesa
un país en estado de terror, y documenta los
efectos inmediatos de la guerra cuando impacta en
la población civil.








Cartelera del galardonado documental "Iraq in Fragments" de James Longley, con uno de sus fotogramas más célebres












19:50
Iraq in Fragments, James Longley, 94’, Irak
-EE.UU., 2006, dvd 422

Un trabajo en tres partes que nos ofrece una serie
de retratos íntimos y profundamente sentidos: un
niño de once años, huérfano de padre, ingresa
como aprendiz del tiránico propietario de un garaje
en Bagdad; seguidores de Sadr en dos ciudades
chiítas se congregan para las elecciones regionales
mientras hacen cumplir la ley islámica a punta de
pistola; una familia de agricultores kurdos agradecen
la presencia estadounidense, que les ha permitido
un grado de libertad considerable que antes se les
negaba.

Domingo 3 Febrero

17:55
I, Soldier, Köken Ergun, 7’, Turquía - Alemania,
2005, dvd 433

La primera parte de una serie de videos sobre las
ceremonias que organiza el estado para celebrar los
días nacionales de la República Turca. El cineasta
Köken Ergun documenta los atributos nacionalistas
de estas ceremonias de masas desde un punto de
vista poco descriptivo, casi voyeuristico. “I, Soldier”
fue rodado en la ceremonia del Día Nacional de la
Juventud y el Deporte, que marca el principio de la
Guerra de Independencia Turca liderada por Mustafa
Kemal Atatürk contra las fuerzas aliadas en el 1919.


20:25
From Beirut to... Those who Love Us,
Electronic Lebanon, 5’, Líbano, 2006, dvd 469.
Video cartas de Beirut al mundo. 21 de Julio, 2006.
Llamada al exterior de la población libanesa durante
los bombardeos de 2006.


20:30
Letters from Beirut: The War of 33, Big Noise
Films, 35’, EE.UU. - Líbano, 2007, dvd 442

Una visión íntima, personal e impactante de la guerra
del 2006 en el Líbano. Una sucesión de cartas escritas
por Hanady Salman - una madre que reside en
Beirut en plena guerra - imprimen un arco narrativo
sobre las duras e inquietantes imágenes del conflicto.














Dos fotogramas de "I, soldier", del turco Köken Ergun

Back From Iraq, Susie Shannon, Nancy
Fulton, 60’, EE.UU., 2005, dvd 403
Hay veces que saber cosas importa. Saber cosas importa
y nunca ha importado más que hoy en Irak. Se
han gastado miles de millones de dólares. Decenas
de miles de soldados de EE.UU. han sido heridos y
han quedado inválidos. Miles de soldados de EE.UU.
han muerto y seguirán muriendo. Cientos de miles de
iraquíes han muerto y millones han huido de su país.
La guerra que comenzó en Irak se esta convirtiendo
en una guerra del “Oriente Medio”. Las cosas están
mal y empeoran.

Balkan Rhapsodies (1-78), Jeff Silva, 55’,
EE.UU., 2007, dvd 578

Documental poético que trasciende a un mosaico de
encuentros, observaciones y reflexiones hechas durantes
los viajes de Jeff Silva a las guerras de Kosovo
y Serbia. El carácter fragmentado hace eco de la complejidad
de representar la historia, memorias sueltas y
la realidad de la ex-Yugoslavia. La colección de estos
vestigios, recuerdos, evidencias y experiencias resuenan
con el absurdo de la situación, reflejando un imperativo
político y social de las crisis de nuestros días.


















Efectista fotograma de "Balkan Rhapsodies", de Jeff Silva



Beirut: All Flights Cancelled, Katia Saleh, 22’,
Líbano, 2006, dvd 424

En una noche de verano en el Líbano, Katia Saleh,
una realizadora nacida en Beirut, documenta los efectos,
sobre ella misma y la gente a su alrededor, de la
guerra que sufrió el país el verano anterior. La película
cuenta las historias personales que nunca escuchamos
o vemos en los reportajes mediáticos sobre la
guerra. Mientras unos se quedaron atrapados en sus
casas, otros se vieron obligados a buscar refugio en
escuelas y hospitales abarrotados. La madre de Katia
tuvo que decidir si abandonar su hogar y hacer todo
lo que fuera necesario para conseguir un valiosísimo
visado extranjero para su hija, un dilema que da pie a
conversaciones con gran carga emocional capturadas
por su cámara.

Blood and Oil: The Middle East in World War
I
(2006), Marty Callaghan, 112’, EE.UU., 2006,
dvd 513

Un análisis del devastador conflicto y de la intriga
política Occidental que serviría de base para las posteriores guerras, golpes de estado, sublevaciones e
intervenciones militares en Oriente Medio. Al final de
la primera guerra mundial, la mayor parte del Imperio
Otomano fue dividido en dos “esferas de influencia”:
la británica y la francesa. En 1923 los territorios
restantes, tras cinco años de lucha por parte de los
nacionalistas turcos en contra de la dominación occidental,
se convertirían en lo que hoy corresponde al
estado de Turquía.








"In Pursuit of the Siberian Shaman" de Anya Bernstein. Fotograma




In Pursuit of the Siberian Shaman, Anya
Bernstein, 72’, EE.UU - Rusia, 2006, dvd 515

Después del fracaso de la Unión Soviética surgió un
renovado interés por el chamanismo siberiano, que
había sido reprimido primero por los misionarios y
luego por las campañas soviéticas en contra de la religión,
y el número de chamanes crece sin cesar. Pero
¿quiénes son estos chamanes? ¿Son charlatanes,
magos, empresarios o activistas culturales? Seguimos
el día a día de un chamán buriato que vive en una
isla en el lago Baikal y pasa de los íntimos ritos chamánicos
que practica para sus clientes buriatos a los
espectáculos que monta en varios centros turísticos
para turistas occidentales en búsqueda de culturas
“primitivas”.

Iraq for Sale, Robert Greenwald, 20’, EE.UU.,
2006, dvd 524

Documental que narra la historia de las vidas de
americanos en Irak, cuando las corporaciones van
a la guerra. Del aclamado director Robert Greenwald
(Wal Mart: The High Cost of Low Price, Outfoxed),
“Iraq for sale” nos introduce en las vidas de los
soldados, conductores de camiones, viudas y niños
cuyas vidas han cambiado para siempre como resultado
de la especulación en la reconstrucción de Irak.
“Irak for Sale” pone de manifiesto las conexiones
entre las corporaciones privadas que hacen un
gran negocio en Irak (Blackwater, Halliburton/KBR,
CACI y Titan) y los responsables que permiten que
esto suceda.

Iraqi Women Speak Out, Deep Dish TV, 17’,
EE.UU., 2006, dvd 566

En marzo de 2006, el movimiento contra la guerra
Code Pink invitó a ocho mujeres -médicos, ingenieras,
profesoras y periodistas- a viajar a EE.UU. para
hablar sobre sus experiencias durante la invasión y
la ocupación estadounidense. Dos de ellas habían
perdido sus familias enteras a manos del ejército norteamericano
y EE.UU. les negó el visado porque no
tenían suficientes familiares para garantizar su regreso
a Irak. Las seis mujeres que consiguieron visados viajaron
por separado por decenas de ciudades hablando
con grupos comunitarios, parroquias, veteranos y
las familias de soldados en activo.

Líbano, las huellas del imperio, Panafilms,
40’, Líbano - Venezuela, 2006, dvd 439

Un recorrido por los barrios devastados de Beirut y
las aldeas del sur del país. Historias comunes de gente
común. Mujeres, niños y hombres enfrentan el reto
de recomponer sus vidas en medio de la devastación.
34 días de bombardeos de Israel han dejado huellas
imborrables.








Fotograma de "New Penelope" del tayiko Dzalaev









New Penelope, Georgii Dzalaev, 25’, Tajikistan,
2006, dvd 534

La depresión económica y el caos político obligan a
los hombres tayikos a emigrar para conseguir trabajos
inseguros con ingresos inestables. Las mujeres intentan
sobrevivir con sus familias y, en algunos casos,
entran en matrimonios polígamos para dar de comer
a sus familias. Estas mujeres a menudo se identifican
con Penélope, la mujer del mítico héroe Ulises, que
durante muchos años esperó su regreso.

Palestine Blues, Nida Sinnokrot, 72’, Palestina
– EE.UU., 2006, dvd 508

La casa derribada que marca el lugar donde murió la
pacifista estadounidense Rachel Corrie es sólo la primera
de una serie de señales inquietantes en el paisaje
que muestra este documental en su recorrido a
lo largo del infame “muro de seguridad”. Un agricultor
afligido llora la pérdida de su antiguo huerto mientras
las excavadoras lo destruyen, pero en su lugar crece
un nuevo movimiento de resistencia no-violenta.
Centrado en el pueblo de Jayyous (cerca de Oalgilia)
y su campaña no-violenta en contra del muro, este
documental documenta las heroicas victorias y trágicas
derrotas de la lucha por la supervivencia de esta
comunidad agricultora.

Palestine, Summer 2006 - 13 titols, Shashat
Palestinian Filmmakers Collective, 40’,
Palestina, 2006, dvd 559

Un proyecto colectivo que reúne a varios cineastas
palestinos para reflejar el “ambiente” del verano de
2006, cuando Israel lanza ataques militares contra
Gaza y el Líbano. Cada realizador cuenta su historia
en un solo plano secuencia con una duración máxima
de tres minutos. A pesar de que los palestinos viven
dispersos por todo el planeta y la mayoría no pueden
regresar a su tierra natal, este proyecto del Palestinian
Film Collective sólo incluye las contribuciones de cineastas
que viven en Palestina.

Reconstructing Jihad (Líbano), Big Noise
Films, 14’, EE.UU., 2007, dvd 583

En julio de 2006, Israel lanza una ofensiva contra
Líbano para debilitar a Hezbolá. El objetivo era desplazarles
hacia norte del río Litani y crear un “cordón
de seguridad” en la zona. Los aviones militares arrasaron
el Líbano desde el aire, lanzando 5.000 bombas
al día durante 33 días. Las fuerzas de tierra israelíes
sufrieron numerosas bajas y no consiguieron llegar al
río Litani. Al final del combate militar, ambos bandos
se adjudicaron la victoria, pero puede que tenga
que pasar mucho tiempo hasta que se conozca al
verdadero vencedor. Las fuerzas de tierra del ejercito
israelí no lograron su objetivo, pero sus bombas y
bulldozers despoblaron el sur del país, con un saldo
final de 130.000 casas destruidas y más de un millón
de refugiados. El día del alto al fuego, una facción de
Hezbolá asumió la enorme tarea de reconstruir el país.
Se llama Jihad al Bina’a - Construcción Jihad.






Fotograma de "The Flag", otro documental del turco Ergun presentado en esta muestra de OVNI









The Flag (Bayrak), Köken Ergun, 9’, Turquía,
2006, dvd 433

La segunda parte de la serie de vídeos de Köken Engur
sobre las ceremonias oficiales para celebrar los días
nacionales de la República Turca. Las imágenes fueron
filmadas el 23 de abril, durante la “Fiesta de los Niños”
que conmemora la creación del nuevo Parlamento
Turco y la desaparición oficial del Imperio Otomano en
1920. “The Flag” (La Bandera) documenta un pomposo
acto patriótico organizado por las autoridades con la
participación de los niños de las escuelas primarias.

The Gates Are Open Sometimes!!, Liana
Badr, 42’, Palestina, 2006, dvd 558

La novelista y realizadora Liana Badr recorre distintos
pueblos de Cisjordania para conocer su vida
cotidiana, alterada por los checkpoints: niños que se
levantan a las cinco de la madrugada para cruzar la
valla y llegar a clase; agricultores que no pueden pisar
sus tierras...

The Making of a Demonstration, Sandra
Schäfer, 12’, Afganistán - Alemania, 2004,
dvd 548

La película trata sobre la reactivación de las manifestaciones
de mujeres contra la prohibición para trabajar
introducida por los Talibán. Las secuencias fueron
tomadas en las calles de Kabul durante la filmación
de la película afgana OSAMA en noviembre de 2002.
Mil mujeres tenían que actuar en esa escena. Sus experiencias
personales eran idénticas a la de los protagonistas.
La mayoría de las mujeres participaron en
la escena de la manifestación para ganar dinero. Con
su reivindicación por el trabajo esperaban mejorar su
situación real.

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martes, mayo 29, 2007

Líbano 2007: Un embrollo apenas sofisticado

















Un miliciano de Al Fatah al-Islam, posa para el fotógrafo, Corán en mano y empuñando un fusil de asalto norteamericano M-16. el equipo y el arma son nuevos de trinca.


Conviene tener en cuenta la pista porque proviene de una fuente segura: Georges Corm, uno de los más lúcidos analistas árabes, ex ministro del gobierno libanés él mismo y autor de algunos de los libros y artículos más clarificadores sobre la compleja historia y política de su país. La alusión fue publicada en castellano en un artículo de opinión aparecido en ”La Vanguardia” el pasado 24 de mayo, titulado: “Líbano en la tormenta”. La pieza, obviamente, hacía referencia al actual enfrentamiento entre el Ejército libanés y los milicianos de Al Fatah al Islam en el campo de refugiados de palestino de Nahr Al Bared.

Corm sugiere de forma bastante explícita que la provocación de los combatientes de Al Fatah al Islam está relacionada con el descontento existente en diversos países intervinientes en la zona (Estados Unidos, Arabia Saudí) con la actitud del Ejército libanes que, desde la guerra del pasado verano, no ha intentado desarmar a las milicias de Hezbollah. Es más, de hecho ha confraternizado en numerosas ocasiones con esa organización. Mientras tanto, no es ningún secreto que Washington apoya al gobiernos libanés de Fouad Siniora, seriamente acosado por Hezbollah desde hace meses.
















Soldados del Ejército libanés en los recientes combates. Todavía intentan proteger sus cabezas con anticuados cascos italianos. De todas formas, su mayor debilidad es la estructuración de sus unidades en base a consideraciones étnicas y confesionales


El analista libanés sostiene que los actuales incidentes entre el Ejército libanés y el grupo yihadista estaban más que anunciados desde hace tiempo. Como apoyo documental cita un extenso artículo que es fácil de encontrar en internet y fue publicado ya hace más de tres meses en “The New Yorker”. La pieza, firmada por Seymour M. Hersh –otro gran experto en Oriente Medio y Líbano- se titula: “The Redirection. Is the Administration’s new policy benefitting our enemies in the war on terrorism?” aparecido el pasado 5 de marzo. La fecha es interesante, porque Hersh ya mencionaba por entonces el protagonismo que iba a tener Al Fatah al Islam, grupo que, en teoría era por entonces un perfecto desconocido. La prueba de la hemeroteca, funciona una vez más para probar la excelente calidad informativa de algunas piezas (Si prefiere escuchar y ver la entrevista concedida por Seymour Hersh a CNN, pinche aquí o visiónela al final de este post).

En esencia, Hersh explica que desde hace meses la administración norteamericana está apoyando a los países suníes moderados e incluso (indirectamente) a grupos suníes violentos, obsesionados por el auge del Irán chiíta en Irak pero también de sus aliados en Líbano, es decir, Hezbollah. La estrategia posee peligrosas contradicciones, porque hasta ahora, las tropas americanas en Irak han sido atacadas preferentemente, y tanto en cantidad como en intensidad, por grupos de resistencia predominantemente sunís. El lector puede comprobar por sí mismo hasta qué punto ese planteamiento es problemático en Irak. Pero aquí interesa en especial el caso de Líbano, donde el Washington apoya al gobierno libanés de Fouad Siniora, seriamente acosado por Hezbollah. En ese empeño, los norteamericanos cuentan con el activo apoyo del gobierno de Arabia Saudí, y muy en especial del príncipe Bandar, actual asesor de seguridad del gobierno de Riyad, y antiguo embajador en los Estados unidos durante veintidós años, amigo personal del presidente Bush y del vicepresidente Cheney. Los saudíes, en efecto, están muy preocupados por el auge los iraníes y del islam chiíta en la zona.






















La última moda en alarmismo: Hezbollah se está infiltrando en Latinoamérica e intenta seducir a pueblos indios descontentos, como los Wayuu. En algunos foros ya se afirma de forma contundente que "Hezbollah es la organización terrorista más peligrosa del mundo". Por suerte, algunos grupos ligados a Al Qaeda podrían echar una mano para frenarla, y de paso, quién sabe, liquidar también a Hugo Chávez...

El gobierno de Siniora ha recibido ayudas de todo tipo por parte de sus poderosos aliados. Y también mucho dinero, millones de dólares. Sin embargo, funcionarios norteamericanos en la zona han comentado que se pierde rápidamente la pista de esas ayudas y que algunas han ido a parar a malas manos. Ya en marzo se decía abiertamente que grupos de extremistas suníes yihadistas estaban recibiendo ayudas de círculos cercanos al gobierno Siniora. Estos grupos, aunque pequeños, deberían servir de amortiguador ante los chiíes de Hezbollah; lo malo era que, ideológicamente estaban próximos a Al-Qaeda. Hersh mencionaba dos en concreto: Asbat al-Ansar, radicado en el campo de refugiados palestinos de Ain al-Hilweh [también transcrito como Ain el Helu] ; y Al Fatah al Islam, una escisión del pro-sirio Al Fatah al Intifada, cuya base estaba en el campo de Nahr al-Bared, norte del Líbano. En ambos casos, el articulista recogía testimonios que mencionaban ayudas en dinero y armas de individuos que se presentaban a sí mismos como “representantes de los intereses del gobierno libanés” con el supuesto objetivo de enfrentarse a Hezbollah.

En círculos gubernamentales se expresaba la opinión de que la actual administración libanesa demostraba una actitud “liberal” hacia militantes de Al Qaeda en el país. La preocupación obsesiva es, una y otra vez, Hezbollah, capaz de poner contra las cuerdas al gobierno, quizá también a las fuerzas de mayoría suní. Por lo tanto, todo vale con tal de cortarle las alas a Hezbollah y, si fuera posible, desarticularla. Al parecer, los norteamericanos tampoco verían con malos ojos la infiltración y apoyo de grupos radicales integristas en Siria, como la Hermandad Musulmana. Los saudíes también estarían activamente interesados en tales maniobras.

Si hacemos caso de Corm y Hersh, y son dos firmas de peso, los norteamericanos y sus aliados saudíes se han embarcado claramente en una estrategia activa de enfrentar a suníes y chiítas en Oriente Medio y, de momento, en Irak y Líbano. Resultaría tragicómico -con fuerte desequilibrio hacia el segundo componente- que al final los norteamericanos terminaran apoyando a Al Qaeda abiertamente; entonces, no sería tan extraño que alguien preguntara desde cuándo dura esa situación. Pero sin ir tan lejos, parece claro que la estrategia norteamericana no se centra específicamente en apoyar a suníes contra chiítas. Más bien parece que de lo que se trata es de enfrentar a unos con los otros, al margen de que se alternen los beneficiarios de los apoyos concretos.

En realidad, las cosas pueden ir incluso más lejos, dado que uno de los efectos del actual alzamiento en el campo de Nahr Al Bared ha sido el apresurado
rearme del Ejército libanés con material norteamericano; y por las imágenes que ofrecieron las televisiones, un plus de equipos procedentes de los Emiratos Árabes Unidos y, pronto, otros amigos del americano en la zona (Egipto, por ejemplo). En definitiva: un ejército armado, fogueado y con las manos ya manchadas de sangre, debería mostrar menos respeto hacia la milicia de Hezbollah.






Un avión de transporte C-130 Hércules del Ejército de las Emiratos Árabes Unidos, cargado de armas y equipos militares, se apresta a aterrizar rozando los techos de Beirut, 28 de mayo, 2007








Y a partir de aquí, las puertas quedan abiertas de par en par para todo tipo de conclusiones y elucubraciones. El marco general de las maniobras descritas por Hersh y refrendadas por Corm, es de manual sobre intervencionismo en el espacio ex otomano. Podríamos estar hablando, por ejemplo, de las viejas maniobras franco-británicas en torno a Monte Líbano en la década de 1840. En ese contexto, la reunión de embajadores norteamericano e iraní en Bagdad, el pasado lunes 28 de mayo no excluye todavía nada. Como apunta Corm, si el Ejército libanés no da los resultados apetecidos, podría ser desmontado y liquidado como un saldo. Eso entra, por ejemplo, en la lógica de los estrategas de sofá que pueblan la Brookings Institution: todo es despiezable: Bosnia (Kosovo no, por lo visto), Irak y, por supuesto, Líbano. Dado que ahora están tan obsesionados por el poder de Iran como el mismo presidente Bush, todo lo demás es secundario, incluyendo al mismísimo Osama Bin Laden. Es la estrategia del último minuto, que esconde carencias básicas, como por ejemplo, la falta de objetivos estratégicos de fondo en toda la región de Oriente Próximo e incluso Asia Central.

De todas formas, no deja de ser inquietante ver cómo van cobrando forma concreta las sospechas de que, tras el esquema monocolor de la "guerra contra el terrorismo internacional" que ha venido trompeteando la administración Bush desde hace casi seis años, emergen sombras y tonalidades variadas, contrapuestas y desconcertantes. Los ataques del 11-S inauguraron un amplio supermercado de grupos terroristas, franquicias reales e imaginarias, siglas políticas, secciones de servicios de inteligencia, aliados reales e inventados, surtidos tutti frutti de objetivos posibles y beneficios directos e indirectos todo tipo de formatos. Es lógico: la guerra de contrainsurgencia siempre fue terreno abonado para las fantasías y exageraciones, tanto por parte de las fuerzas insurgentes como las del "orden". ¿Recuerdan por qué los guerrilleros castristas comenzaron a dejarse la barba a finales de la década de los 50 en la Sierra Maestra cubana? Para que el ejército de Batista no presentara las ejecuciones de campesinos lampiños como "bajas" de los insurgentes en "batallas" inventadas.


Individuo armado, en las calles de Beirut, presentado como miliciano de Hezbollah. A destacar el distintivo de su camiseta deportiva












Por lo tanto, la tentación de la mentirijilla está siempre presente en el día a día de la lucha entre los USA y Al Qaeda. Pero claro: si la invasión de un país y el despanzurramiento de su estado, su tejido social y su economía se justificaron sobre delirantes mentiras sobre su capacidad de destrucción masiva "en 45 minutos", ¿qué podemos creernos a estas alturas? Y si resulta que ahora mismo, a la administración Bush y a los chicos de la Brookings les resulta más amenazador un Irán real que los tentáculos de Al Qaeda, e incluso les atrae la posibilidad de utilizarlos coyunturalmente para hacer alguna que otra chapucilla (por ejemplo, contra el muy concreto Hezbollah) la pregunta que surge naturalmente es: ¿Desde cuándo es esa la realidad del problema, tal como se percibe desde Washington?

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sábado, enero 20, 2007

De Bosnia a Irak: miseria del intervencionismo en el espacio ex otomano


Jugando con mapas: Robert Gates en Irak, rodeado de altos mandos del ejército norteamericano destacados en la zona



La prensa española apenas se ha referido últimamente a la posibilidad; apenas lo mencionaba de pasada “La Vanguardia” en su edición del 11 de enero. Pero los planes para la partición de Irak en tres pequeños estados más o menos soberanos no son nuevos. Datan, como mínimo de 2004 –seguramernte ya se le daba vueltas a la idea en Washington desde antes de la invasión de marzo, el año anterior- y últimamente los análisis y noticias al respecto bullen a lo largo y ancho de internet. Y la segunda visita a Irak de Robert Gates, nuevo Secretario de Defensa norteamericano, en menos de un mes, también encajaría en el cuadro sintomático. Por lo tanto, la decisión de George Bush para incrementar el número de fuerzas presentes en el país no sería tanto una huida hacia delante como una maniobra mucho más calculada tendente hacia un fin concreto. La mayor presencia de tropas generaría por sí misma un incremento de la violencia sobre el terreno –que de hecho ya se está produciendo- pero a la vez garantizaría la puesta en práctica del reparto, ayudando a resolver los problemas puntuales que generaría, como el reasentameinto de las poblaciones expulsadas e intercambiadas en cada zona, por ejemplo. O la conformación de fuerzas locales y leales para la defensa de cada uno de los tres pequeños estados que surgirían del reparto. Y la ejecución de Saddam Hussein se cargaría de significado: habría sido la eliminación del último residuo importante del antiguo estado iraquí.

Aunque son numerosos los analistas, académicos y policy makers que se están refiriendo a la posibilidad de dinamitar los restos del estado iraquí, la
Brookings Institution, un think tank basado en Washington DC de tendencias demócratas. Dada la situación en la que se encuentran actualmente los republicanos frente a la oposición en las cámaras de representantes y el compromiso adquirido por el presidente de tenerlos en cuenta para solventar la situación en Irak, no sería tan extraño que el reparto de Irak fuera, en efecto, una idea pactada.

Dentro de la Brookings, el adalid de la "Soft-Partition"
es Michael E. O´Hanlon, Senior Fellow, Foreign Policy Studies Edward P. Joseph, Visiting Scholar, Johns Hopkins School of Advanced International Studies. O´Hanlon desarrolla en un sentido radical la idea del senador demócrata Joseph Robinette "Joe" Biden, Jr y de Leslie (Les) Howard Gelb presidente emérito del Council on Foreign Relations, un veterano think tank y editor de la prestigiosa revista “Foreing Affairs”. La apuesta de Biden y Gelb iba en el sentido de convertir a Irak en una laxa federación; O´Hanlon añade algunos ingredientes indigestos, como la idea de que el mismo gobierno de Irak (que es una de las esencias de la guerra civil en curso) “ayude a las minorías amenazada a reubicarse donde se encuentren más seguras, ayudándoles a encontrar nuevos empleos y domicilios”.

Rostros satisfechos: de izquierda a derecha, arriba: Biden y Gelb. Abajo, en blanco y negro: O´Hanlon


Lo interesante de la propuesta de Michael O´Hanlon es que toma como modelo calcado la supuesta solución aplicada en Bosnia en 1995. “In effect, Iraq is already becoming Bosnia” –asegura el autor. Y se refiere a la república ex yugoslava una y otra vez, con todos los tópicos habituales como guarnición: Dayton, limpieza y resituación, corredores libres y todo aquello que, según él, le confiere a Irak una “Balkanlike, territorial logic”. Por lo tanto, el país árabe se está desintegrando a ojos vista y según el analista, su partición contribuiría a crear “subrregiones militarmente defendibles” que supuestamente contribuirían a atenuar la violencia. Eso sí, debería preservarse una sombra de estado unitario que, entre otras cosas, “garantizara el reparto de equitativo de los beneficios del petróleo”. O´Hanlon es consciente de que “la resituación étnica es repugnante y no está libre de riesgos, pero si se lleva a cabo con cuidado como política de gobierno, puede desarrollarse de forma menos traumática que en los Balcanes”.

Por lo tanto, a esto hemos llegado: a admitir que la limpieza étnica puede ser un paliativo si se aplica “como política de gobierno”; aunque, claro, siempre quedaría por definir si el gobierno de Pale, en Bosnia, tenía más o menos autoridad para aplicarla que el gobierno de Zagreb o el de Knin. Desde luego, la idea debe de poner los pelos de punta a sectores mediáticos y políticos del ámbito socialista en Madrid (y también Barcelona) donde cualquier alusión a que la intervención en Irak es comparable a las que tuvieron lugar en Bosnia o Kosovo deviene riguroso anatema. No sería impensable la aprobación de una ley que persiguiera cualquier aseveración al respecto.



Mesianismo anglosajón: Strobe Talbott, presidente de la Brookings Institution y convencido defensor de federalizar el espacio político de la globalización.


En otro orden de cosas, la propuesta de la Brookings, como la del dúo Biden-Gelb en su momento tienen su lógica interna, dado que el presidente del think tank es nada menos que Strobe Talbott, uno de los hombres de Clinton y rabioso defensor de la “federalización global” (y por lo tanto, ideólogo de la solución aplicada en Dayton). Lo malo de muchos think tanks es que tienden a imaginar propuestas teóricas demasiado esquemáticas y en vacío. Y ésta es una de ellas. Porque es evidente que Irak no está en los Balcanes, pero sobre todo, que no estamos en 1995, lo cual quiere decir muchas cosas importantes. Una de ellas, que las cosas no se enfocan de la misma manera que entonces, no se está operando con el mismo cuadro de valores, la imagen de los Estados Unidos ha cambiado. Y sobre todo, no hay en la zona un Milošević y un Tudjman capaces o dispuestos a garantizar desde la vecindad las fronteras de ese extraño engendro que sería un Irak compuesto por una república "irakurda", otra "irakosunita" y una tercera "irakochiita". Más bien ocurriría todo lo contrario: Irán buscaría intervenir de forma directa en esta tercera, quizás incluso intentaría anexionársela; y lo mismo ocurriría con la entidad "irakosunita" con respecto a la vecina Arabia Saudí; en más de una ocasión Riyad ya anunció su intención de no abandonar a los hermanos suníes. En cuando a los kurdos del norte constituidos en república, esa es precisamente una de las pesadillas más desagradables de Turquía. Por lo tanto, el Irak de las entidades "étnicas" iraquíes se convertiría en un verdadero gallinero rodeado de zorros por todas partes. Y posiblemente, los norteamericanos deberían resignarse a mantener tropas en mayor cantidad y durante más tiempo que si confiaran en un Irak unificado y centralizado. Si el intento de crear en Irak una sociedad liberal democrática en un tiempo record resultó irreal, la idea de impartir clases prácticas sobre federalismo de modelo anglosajón es ahondar en el error de forma temeraria. Las posibilidades de un reparto territorial del país serían tan catastróficas que uno estaría tentado de suponer que Bush aceptaría poner en marcha el plan sólo para desembarazarse de la presión demócrata.

Siempre es posible que los rumores se queden en nada, pero su mera existencia los hace muy significativos en sí mismos. Parece evidente que los impulsores del plan de partición de Irak sean más bien demócratas norteamericanos deseosos de repetir una exitosa jugada que les salió bien hace doce años -esta vez en el "terreno republicano" que es Irak. Pero lo peor de todo es que el proyecto revive una vez más las prácticas más viciadas de la diplomacia europea en el espacio ex otomano. Porque es cierto que Irak como estado es una creación artificial nacida sobre los restos del Imperio otomano, en 1921. Pero también lo son Kuwait, Jordania, Siria, Arabia Saudi y sobre todo, Líbano. Todo el conjunto de estados árabes del Próximo Oriente son producto de la contradicción que supusieron los acuerdos de Sykes-Picot, y justamente ese reparto, que incluyó el también artificial Estado de Israel, generó una larga serie de conflictos que en esencia siguen sin resolverse. Los Balcanes también agrupan a una serie de estados surgidos de la desmembración del Imperio otomano: Grecia, Bulgaria, Albania, Rumania y los surgidos de la desmembración de Yugoslavia. Pero las políticas intervencionistas de las grandes potencias en la zona durante el último tercio de siglo han contribuido a crear el mapa político más complicado de la historia de los Balcanes. El esquema de las nuevas fronteras se articula en torno al binomio "madre patria-duplicación". El resultado es el siguiente:


Rumania-Moldavia
Serbia-Republika Srpska
Albania-Kosovo
Bulgaria-Macedonia
Croacia-Herceg Bosna
Grecia-Chipre


A este conjunto se han de añadir las de la periferia turca:

Turquía-República Turca del Norte de Chipre
Armenia-Nagorno Karabaj


Mapa de los Balcanes en 2001, reproducido en la obra de Francisco Veiga, La trampa balcánica (Grijalbo, 2002): Nunca hasta entonces la geografía política de los balcanes había devenido tan compleja. En el mapa se representan los estados duplicados en la zona y en Chipre.


En todos los casos se trata de "estados duplicados" o "microperiféricos" distribuidos entre lo que se podía denominar la vieja patria original y una república con los mismos o parecidos rasgos culturales -en el caso de Moldavia incluso con idéntica bandera que Rumania- aparecida en los últimos años: el caso más antiguos es el de la RTNC y el más reciente, el de Kosovo. A este complejo esquema se debe añadir el de los "estados de heterogeneidad inestable" o incluso quebrada (una suerte de monstruos de Frankestein políticos) que son: Bosnia-Hercegovina (tres entidades federadas en un estado, una subfederación -croato-musulmana- y once cantones), Macedonia, Kosovo (que de hecho ni siquiera es un estado soberano), Chipre, Líbano, Israel (con la compleja arquitectura de los Territorios Palestinos), Georgia. Hay que decir que la mayoría de estas extrañas componendas políticas lo fueron en virtud de la intervención directa o indirecta de las grandes potencias, sea como supuesta solución a una crisis, en virtud de la tutela debida a un protegido o por conveniencia propia. Y ahora, a todo ese complejo puzzle podría añadirse, si por O´Hanlon fuera, un Irak troceado.

El corazón del espacio ex otomano: Oriente Próximo y Balcanes. En el primer caso, siguen vigentes las fronteras heredadas de los mandatos coloniales configurados tras la Gran Guerra de 1914-1918. En los Balcanes el mapa ya representa los cambios reconocidos por las grandes potencias a finales del siglo XX


Pero si hay algo que caracteriza la intervención de las grandes potencias en el espacio ex otomano es la manipulación, modelado y modulación de conciencias nacionales en amalgama con las definiciones religiosas, dando lugar a verdaderos engendros artificiales. Con el tiempo, los mismos ciudadanos de esas entidades han terminado por asumir como algo normal definiciones nacionales que ni siquiera tienen un siglo de antigüedad, como "jordano" o "libanés". Pero en los últimos años del siglo pasado se alumbraron personalidades tan imaginativas y artificiales como: "albanokosovar", "serbobosnio" o "eslavomacedonio". Y en los próximos meses amenazan con hacer su aparición en los medios de prensa occidentales los flamantes "irakokurdos", "irakosunitas" e "irakochiítas". En el fondo, la clave consiste en agrupar a los componentes de la presunta etnia en lo que O´Hanlon tipifica como "subrregiones militarmente defendibles”, sinque los individuos afectados tengan muchas opciones de escoger la identidad que se les adjudica y se rubrica con violencia.


Distribución étnica y religiosa de Irak: en morado, kurdos; verde manzana, árabes suníes (43%); verde intermedio, árabes chiíes (52%). Fuente: Jean y André Sellier, Atlas de los pueblos de Oriente (Acento Ed., 1997)


De todas formas, el peor pecado de la conformación de nacionalidades e identidades étnicas de base religiosa por la fuerza de las armas o la represión política consiste en que el resultado institucional suele ser notablemente ineficaz. Bosnia y Kosovo son el ejemplo más reciente y flagrante. Casos que sobrepasan o se acercan a la década y que siguen inmersos en la parálisis económica, la indefinición institucional o el estancamiento social. Allí se aplicaron soluciones de choque que detuvieron contiendas presuntamente interminables, para dar paso a posguerras eternas. La mala gestión de las potencias o instituciones internacionales intervinientes se tapó con el perpetuo recuerdo lacrimógeno las tragedias de la guerra concluida: la detención del tiempo como recurso, el mismo que los afectados han utilizado durante años y los occidentales han criticado como "obsesión por la historia". Y ahí están los resultados: los serbios de Bosnia, por ejemplo, hubieran deseado la solución aplicada en Kosovo para los serbios de allí; y los de este país, han clamado muchas veces por la cantonalización que se aplicó en Bosnia. ¿Por qué en un caso se utilizó el recurso a la cantonalización y en el otro -a muy pocos kilómetros de distancia- ni se quiso oir hablar del asunto? No busquen respuestas de los policy makers y menos aún de los periodistas: no se explica, no se comenta, es terreno del doble rasero, esencia ideológica de las operaciones de intervención en el espacio ex otomano.

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lunes, noviembre 27, 2006

La balcanización de Próximo Oriente














El mausoleo de la mezquita de al-Askari en Samarra, según postal coloreada. El bombardeo del templo chiita por extremistas suníes en febrero de 2006, precipitó la escalada de la guerra civil en Irak


El que fuera presidente de Montenegro, Momir Bulatović, le relató a la periodista británica Laura Silber la siguient anécdota que transcurrió en los días previos al comienzo de las guerras de Eslovenia y Croacia, inicio de la violenta desintegración de Yugoslavia, que iba a durar una década casi exacta. A finales de aquel mes de junio de 1991, James Baker, que a la sazón era viceperensidente de los Estados Unidos bajo la presidencia de George Bush padre, hizo una gira por las inquietas repúblicas yugoslavas. En su entrevista con el presidente montenegrino éste notó que su interlocutor tenía ciertas dificultades para encauzar la conversación: simplemente no parecía tener muy claro sobre qué temas conversar. Entonces extrajo de su bolsillo una agenda. Intrigado, Bulatović logró escudriñar lo que Baker había apuntado sobre Montenegro. Eran solamente dos líneas: “La república más pequeña de Yugoslavia” y “Un posible quinto voto para Mesić” (candidato a presidente federal por entonces). Eso era todo lo que sabía de Montenegro el enviado especial de los Estados Unidos de América, que había llegado a la zona con la misión de desactivar la tragedia que se avecinaba.

Fotografía oficial de James A. Baker


Quince años más tarde, Baker reaparece como bombero en medio de otro estado pluriétnico que se hunde en la guerra civil. Es cierto que su protagonismo en asuntos árabes le da un mayor grado de experiencia que el desplegado en Yugoslavia en 1991, pero con todo y ello, su presencia en Irak resulta inquietante, incluso para él mismo. Porque Baker fue el artífice de la coalición de las 34 naciones que participaron en la primera Guerra del Golfo, después fue asesor de Bush hijo en la invasión de Irak y ahora, como director de un Grupo de Estudios especilizados parece estar llamado a cerrar la tapa del ataúd con la que concluye su particular carrera diplomática en la zona.

A estas alturas ya no tiene ni medio gramo de originalidad escribir que la intervención en Irak es el primer gran desastre militar y político del siglo XXI. Pero quizá no se ha insistido bastante en la enormidad de la tragedia: no se oculta, pero se pasa por encima del asunto, no se insiste lo suficiente en su enormidad. 600.000 muertos en Irak desde 2003, anunciaba la prestigiosa revista médica británica “The Lancet” a comienzos de octubre pasado. Eso ya es una cifra. Tan abultada que no sería de extrañar que dentro de algunos años los escolares nos pregunten qué hacíamos en 2006, cómo pudimos permitir que se disimulara tamaño genocidio existiendo cámaras de televisión y habiendo jurado solemnemente una y otra vez que “nunca más” se repetirían las atrocidades masivas. Pero así es, y no sólo lo permitimos sino que lo contemplamos imperturbables, noche tras noche en los telediarios, como si tal cosa. Y de esa forma, a buen seguro, no tardaremos en alcanzar el millón de muertos, y más todavía.

Mientras tanto, desde Occidente exigimos a quien nos parece, que se disculpe por su pasado; continuamos utilizando las herramientas del viejo imperialismo. Hacemos muchos pucheros y mohínes por los pecados ajenos cuando nos interesa manipularlos en nuestro beneficio. Y olvidamos las lecciones que debimos haber aprendido nosotros mismos. Finalmente, los occidentales nos engañamos creyendo que sólo con ese proceder –sin la posesiómn de la fuerza económica, tecnológica o militar- podemos ganarnos el respeto o la simpatía de otros pueblos. Y lo peor de todo: nos negamos tozudamente a considerar que esos pueblos dedican cada día horas y más horas ver nuestra televisión, leer las noticias que producimos y estudiar nuestra historia. De esa forma, todo parece indicar que el rumbo de los acontecimientos en Irak es una versión más o menos agudizada de situaciones similares acaecidas ya en otras regiones del espacio ex otomano. Por ejemplo, en Chipre.

El conflicto chipriota, que hoy parece eterno e insuperable, no tiene mucho más de cincuenta años de antigüedad. Comenzó a desarrollarse con rápida virulencia cuando, después de la Segunda Guerra Mundial, la presión descolonizadora puso a Gran Bretaña ante la tesitura de abandonar el control de la isla, colonia del imperio desde 1878. Lógicamente, Grecia era uno de los países que mayor empeño habían puesto en que los británicos se fueran de Chipre, a lo que cual contribuía su reciente ingreso en la OTAN. Inicialmente, Londres no hizo mucho caso de la presión griega. En septiembre de 1953, el primer ministro Anthony Eden respondió formalmente al gobierno griego que no había nada que discutir en relación a Chipre. Inmediatamente, Atenas hizo pública una declaración demandando libertad de acción para promover una autodeterminación chipriota que concluyera en la enosis, esto es, la unión de la isla con Grecia.

La tensión entre Londres y Atenas subió enteros con rapidez. A pesar de que para entonces ya habían accedido a la independencia de la India y otros territorios coloniales o protectorados, no estaban dispuestos a ceder Chipre con su base aeronaval, sus estaciones de escucha electrónica y sobre todo, su posición clave cercana al canal de Suez y la ruta del petróleo. El año en el que se abrió la caja de Pandora fue 1955. Desde hacía meses, un antiguo oficial del Ejército griego, grecochipriota de nacimiento, había llegado a la isla para organizar la EOKA (Ethniki Organosis Kyprion Agoniston), un grupo paramilitar que en abril inició su actividad con una espectacular campaña de atentados con bomba, siguiendo el modelo empleado previamente contra el dominador británico por irlandeses, judíos, hindúes y egipcios.

El libro de William Mallinson sobre historia contemporánea de Chipe, ofrece interesantes datos sobre la responsabilidad de las autoridades británicas en el inicio de la crisis chipriota, allá por los años cincuenta. Una situación que podría ser la del Irak actual



Ante esa situación, Londres decidió apoyar clandestinamente los intereses turcos; esto implicaba reforzar la posición de esa minoría en la isla, pero también ofrecer a Ankara mayor posibilidad de intervención política. El objetivo último de esos manejos apuntaba al viejo planteamiento de dividir para gobernar, lo que incluía el argumento de que la situación política en Chipre era demasiado inestable como para que Londres condescendiera a otorgarle la independencia. Los británicos recurrieron a todo tipo de triquiñuelas, lo que incluía hacer la vista gorda ante la formación de un grupo paramilitar turcochipriota (Volkan) a crear una fuerza de policía auxiliar compuesta enteramente por agentes de esa minoría y a la convocatoria de una conferencia en Londres, a celebrar en el mes de julio, relacionada de forma genérica con “cuestiones relativas al Mediterráneo Oriental y Chipre”, a la que fueron invitados los gobiernos griego y turco. La intención del acto era que fracasara, a fin de torpedear las relaciones greco-turcas, que habían permanecido estables e incluso razonablemente amistosas desde 1930, cuando Mustafa Kemal y Venizelos terminaron de limar las últimas asperezas saldadas previamente en el Tratado de Lausanne .

Londres implicó a Ankara en sus maniobras para conservar el control de Chipre, pero también porque Turquía poseía un valor estratégico muy superior al de Grecia, algo con lo que los británicos contaban para poner a los norteamericanos de su parte en el conflicto. Cabe recordar que en abril de 1955 Turquía firmó el Pacto de Bagdad con Gran Bretaña, en el que también se incluiría a Irán, Irak y Pakistán, en el contexto de la “pactomanía” norteamericana impulsada por John Foster Dulles.

En esa situación, el 5 de septiembre estalló una bomba en el consulado turco de Salónica y resultó dañada la casa natal de Kemal Atatürk. El incidente, se atribuyó en Turquía a nacionalistas griegos y generó una oleada de xenofobia dirigido contra las minorías que aún continuaban viviendo en el país: armenios y, sobre todo, griegos. Fue un pogrom en toda regla que afectó al corazón de Estambul e İzmir. Grupos de incendiarios y saqueadores destruyeron y pillaron sistemáticamente negocios y domicilios: la colección de fotografías de un profesional de la prensa de entonces (6-7 Eylül olayları. Fotoğraflar – Belgeler Fair Çoker Arşivi, Tarih Vakfi, 2005), revelan a la claras la extrema violencia de los ataques que sólo se detuvieron cuando el ejército sacó los tanques a la calle para restablecer el orden. Hubo también muertos y heridos, y miles de familias griegas abandonaron el país. Muchos años más tarde comenzó a quedar claro que en realidad la bomba de Salónica había sido obra de los servicios de inteligencia británicos, muy en la estrategia de espolear a griegos y turcos entre sí.

En el Irak de nuestros días, una serie de circunstancias muy sospechosas inducen a pensar que las fuerzas ocupantes no están haciendo nada por detener la guerra civil; incluso cabría considerar que la están espoleando. Por ejemplo, el aumento de la violencia entre suníes y chiítas coincide con los meses en los que Washington ha reconocido cada vez más abiertamente que la presencia norteamericana en Irak está yendo francamente mal. La derrota republicana en las legislativas, debida en buena medida a esa situación ha contribuido a que los ataques y represalias hayan crecido en espectacularidad. Claro es que las facciones enfrentadas ya combaten pensando en hacerse con la hegemonía para cuando los norteamericanos se hayan largado del país. Pero lo cierto es que éstos pueden ganar un tiempo precioso conforme aumenta la violencia interna aumenta: los ataques de la insurgencia dejan de lado a sus tropas y se concentran en el rival suní o chíita; y mientras la guerra civil mantenga un perfil bajo, los norteamericanos podrán seguir argumentando que irse de Irak sería condenarlo a la guerra abierta y a una orgía de sangre.

Un guión ya muy manido y que en realidad emerge de las décadas en que las potencias occidentales se aplicaron a desmembrar pieza a pieza el Imperio otomano. En torno al libreto en cuestión, algunas innovaciones actuales: la guerra civil en Irak podría llevar a alguna forma de enfrentamiento ideológico y hasta militar entre el islamismo radical. Por supuesto, entre el chiita y el suní. ¿Puede llegar el día en que Irán se lance a liquidar a Bin Laden?¿Han caído ya activistas de Al Qaeda a manos de insurgentes chiítas? De hecho, ¿qué opina al Sadr de la causa encabezada por el millonario saudí?

A comienzos de marzo de 2003 cualquier oficial de inteligencia occidental medianamente inteligente sabía, sin lugar a dudas, que la dictadura iraquí de Saddam Hussein era un elemento de estabilidad en Oriente Próximo y que precisamente, su erradicación haría de ese solar un verdadero caldo de cultivo del terrorismo islamista. Suponer que en realidad la invasión de Irak buscaba fomentar un terreno de enfrentamiento intermusulmán, que posteriormente podría dirigirse contra Al Qaeda, quizá sería atribuirle una excesiva sutileza a los estrategas norteamericanos. Pero sí es factible considerar que conforme se hacía cada vez más difícil controlar la situación en Irak fue surgiendo la idea, sobre el terreno, de aprovechar lo aprovechable de ese caos que se llevaba todo por delante.

Existen algunas pistas interesantes. Una de ellas es la dificultad existente para obtener información sobre los actores iraquíes sobre el terreno. La actividad de la prensa independiente ha cesado casi por completo. Durante un tiempo, los periodistas que intentaban moverse por su cuenta eran secuestrados, la mayor parte de las veces por grupos desconocidos que no se sabía a ciencia cierta qué buscaban con ello. Quizás el caso más emblemático fue el de la periodista italiana Giuliana Sgrena, de “Il Manifesto”, cuya liberación le costó la vida a Nicola Calipari un oficial de inteligencia, cuando el vehículo en el que la periodista liberada era conducida hacia el aeropuerto, fue tiroterado a conciencia por soldados norteamericanos (marzo de 2005). En Irak, todo el que busca información por su cuenta, termina mal. De la misma forma, algún día quizá salgan a la luz las verdaderas circunstancias, inducciones y motivaciones, de la emboscada tendida a dos automóviles del CNI español, en noviembre de 2003.


El precio de la verdad: la periodista italiana Giuliana Sgrena estuvo a punto de morir tiroteada por soldados americanos tras su liberacíón, en un confuso incidente aún hoy no totalmente aclarado.


El resultado de todo ello es que a día de hoy, un periódico como “El País”, que pretende ser uno de los mejor informados de España, sólo sabe explicarnos que “Al Qaeda es es el grupo [insurgente] más importante y a ésta organización terrorista se le atribuyen la mayor parte de atentados con bomba y decapitaciones” [sic]. Y más adelante concluye: “Además de los nacionalistas suníes, también actúan grupos chiíes. El más conocido es el Ejército de Mahdi, dirigido por el clérigo radical Múqtada al Sáder” (“Los grupos insurgentes armados”, en “El País”, 24 de noviembre, pag. 3). Es decir, que la constelación de grupos insurgentes suníes quedan reducidos a Al Qaeda; lo cual supone que los autores del fracasado asalto contra el Ministerio de Sanidad, el pasado día 23, eran suníes de Al Qaeda. O que los autores del bombardeo de la Mezquita Dorada de Samarra, el pasado 22 de febrero –origen de la actual escalada en Irak- eran también de la célebre organización terrorista. Por lo tanto, si damos crédito a estas informaciones, Al Qaeda abandera una guerra civil en Irak contra los chiitas de al Sadr. En buena lógica, no parece que esté ocurriendo esto, al menos de momento. Más parece que están enfrentándose los takfiriyun o grupos armados dependientes de la administración suní (teóricamente pro americana) con el Ejército del Mahdi y también con grupos armados chiítas dependientes de la administración (también pro americanos). Enfocado así el asunto, resulta muy alarmante.















El ojo de los occidentales: fotografía satélite de la mezquita de al-Askari oferecida por Global Securuty.org


El deterioro de la situación en Irak compite con el que viven Líbano y Afganistán. Ya se suele mencionar en las crónoicas que existe una corriente de conexión entre las guerras que se libran en Irak y Afganistán: los talibanes afganos han aprendido mucho de la forma en que llevan las operaciones de resistencia los radicales iraquíes. Pero además de ello es posible que exista un flujo de instructores, teóricos y mandos entre uno y otro frente. Por otra parte, ese fenómeno también se da entre sus oponentes, los ejércitos de las coaliciones ocupantes. Al fin y al cabo, fue en Afganistán donde primero se intentó aplicar la estrategia de enfrentar gupos étnicos y religiosos musulmanes: recordemos que las fuerzas de la Alianza del Norte estaba compuesta por tayikos, hazaras, uzbekos y hasta pastunes.

Y es que esa es otra constante en la estrategia intervencionista de las potencias vencedoras en la Guerra Fría: desde 1991 las grandes operaciones se han llevado a cabo en estados multiétnicos con problemas estructurales y la mitad de ellas en el espacio ex otomano: Yugoslavia, Somalia, Afganistán e Irak. En todos los casos siempre ha pendido, como una espada de Damocles, el argumento del descuartizamiento como opción final. Aquel discurso desarrollado en Yugoslavia, según el cual la convivencia entre eslovenos, croatas, serbios y bosníacos era “imposible”, planea también sobre Afganistán e Irak, como lo estuvo sobre el conflicto de Palestina en 1948. Y eso es así porque se trata de conflictos propios del espacio ex otomano, y por lo tanto, las potencias intervinientes siempre tienen presto el recurso al enfrentamiento interétnico, sobre todo en base a las definiciones apoyadas en la religión. Y en último término, a la materialización del “divide et impera”: el despiece del estado preexistente en nuevos y más pequeños estados, más dispuestos a la satelización, por unos y otros.

Un trabajo de precisión llevado a cabo por un profesional frío y muy bien entrenado: estado en que quedó el automóvil del ministro Pierre Gemayel.


No es de extrañar si, con el tiempo, las nuevas fuerzas emergentes han aprendido de ese esquema tan vetusto. El pasado 21 de noviembre, el asesinato del ministro de Industria libanés, Pierre Amin Gemayel, dio pie a la crisis más grave en ese pequeño país desde la guerra de Hezbolah con Israel del pasado verano. Un asesino muy profesional y bien preparado, hizo su trabajo de una manera muy precisa y desapareció sin dejar rastro. Los medias occidentales han achacado inmediatamente a Siria la autoría del atentado. Como afirma un autor satírico libanés, “las acusaciones contra Siria fueron más rápidas que las ambulancias”. La frase figura en una de las piezas publicadas por la publicación alternativa “Rebelion” y demuestra que, una vez más, las operaciones de los servicios de inteligencia, grupos terroristas y activistas violentos sin catalogación precisa, se confunden muy a menudo desde el 11-S. Desde luego, como afirma el articulista, existen razones lógicas para que Israel sea el verdadero autor de la acción. Pero también cabría considerar que Siria o Irán e incluso otros actores locales del mismo tejido político libanés, podrían haber tenido interés en el atentado. Por ejemplo, como respuesta a la degradación interesada de Irak. No olvidemos que la guerra civil iraquí alarma y mucho a los países circundantes, y que Irán propuso una cumbre a tres, con Siria e Irak para afrontar los problemas de la región, pero sin la presencia de los Estados Unidos. Por lo tanto, el asesinato de Pierre Gemayel, un ministro que al fin y al cabo no tenía tanta importancia, como afirma Quibla en “Rebelión”, podría haber tenido el valor de un mensaje, un aviso para navegantes: todos podemos jugar a desestabilizar, todos podemos practicar la “politique du pire”, y lo que está sucediendo en Irak podría repetirse en otros lugares. Y eso, en estos momentos, no le interesa a Washington, que bastantes problemas tiene ya en toda la zona como para que salte por los aires otro puzzle.

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